sábado, junio 04, 2016

¿CÓMO NOS GOLPEARÁ LA INEXORABLE ESCASEZ MUNDIAL DE AGUA?

Noticias sobre conflictos mineros

¿CÓMO NOS GOLPEARÁ LA INEXORABLE ESCASEZ MUNDIAL DE AGUA?

agua en perú30 mayo 2016
Nylva Hiruelas
Año 2030. El 60% de la población mundial tendrá problemas de abastecimiento de agua, dando lugar a la aparición de "conflictos hídricos". Esta catastrófica predicción la realizó el Consejo Nacional de Inteligencia (NIC) y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos en el informe Tendencias mundiales 2030: nuevos mundos posibles. Sin embargo, no hace falta realizar un viaje futurista para ver que varios países latinoamericanos, entre ellos Perú, se han adelantado a los pronósticos. La mitad de los conflictos mineros durante el periodo 2005-2013 fueron por el agua. La escasez y mala  calidad del agua  por la minería son los principales reclamos que subyacen en conflictos como Conga, Espinar  o Tía María que sacuden el país dejando centenares de heridos y decenas de muertos
¿Cuál es el futuro del agua en Perú? Un nuevo estudio dirigido por las investigadoras Ruth Preciado y Carmen Álvarez demuestra que tras la contaminación y la elevada conflictividad se esconde una deficiente gestión del agua marcada por la falta de información y fiscalización.
Agua, elemento estratégico
Que el agua es un elemento decisivo resulta evidente; razón de ello es que el gerente General de Buenaventura -accionista de Yanacocha, primera compañía de oro de Sudamérica, y tercera del mundo- Roque Benavides, escribió en el mes de marzo un artículo en el diario El Comercio titulado "Elecciones, minería y agua" donde considera que este tema no ha sido abordado "como se merece" y sostiene que el "el agua debe ser un tema central en las propuestas de los candidatos, y desde luego, en la agenda del próximo gobierno". Perú encabeza los ranking mundiales de exportación minera, a pesar de la caída del sector por el descenso del precio de los minerales en el mercado internacional; se prevé que para los próximos 20 años, la demanda de agua por la minería se incrementaría en un 132%, de acuerdo a una investigación publicada por la fundación Heinrich Böll.  
En un país que está posicionado entre los veinte del mundo con más agua dulce pareciera difícil que enfrente problemas por este recurso. Sin embargo, este dato oculta una compleja realidad donde la geografía, el cambio climático y la minería consumen este recurso. Tan solo  el 2,3% del agua disponible se encuentra en la costa y en la sierra. 14 millones de hectáreas están concesionadas a la minería en las zonas alto andinas, donde se ubican glaciares que alimentan a los ríos en temporada seca. Pero, estas enormes masas de hielo se están calentando por el cambio climático que ya ha logrado derretir, en los últimos 30 años, 7 mil millones de metros cúbicos, equivalente al consumo de agua en la ciudad de Lima durante 10 años, de acuerdo al Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (CEPLAN).
Preocupante falta de información
El informe  de las investigadoras Ruth Preciado y Carmen Álvarez, “Gobernanza del agua en zonas mineras de Perú: Abriendo el diálogo", analiza, en particular, dos zonas emblemáticas en Perú: la Cuenca del Río Grande (Cajamarca) y Espinar (Cusco), donde opera desde el 2006 la minera Glencore Xtrata -que controla el 50% del mercado mundial de cobre-. Los impactos y problemas descritos por los pobladores son compartidos: escasez y reducción de la calidad del  agua por la minería. También describe el sometimiento de los campesinos a la minera pues, pues en época seca, dependen del agua que bombea la empresa, ya que ésta al realizar un tajo en la tierra, no permite que infiltre agua al subsuelo. Especialmente alarmante resulta la situación de los pobladores de Espinar que denuncian vivir contaminados con metales pesados, un caso que ha sido expuesto ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Medir los impactos de la minería sobre la cantidad y calidad de los recursos hídricos en Perú es difícil, debido a la falta de estudios estatales sobre éstos. Todavía no se conoce el total de agua que discurre por las 159 cuencas que existen. Ni siquiera es posible en muchos casos determinar si las mineras han secado lagunas o manantiales, como pobladores de las zonas mineras denuncian, pues la Autoridad Nacional del Agua (ANA) no cuenta con registros previos de determinadas zonas, en algunos casos, solo cuenta con los estudios de impacto ambiental que presentan las mineras- que en más de una ocasión han sido cuestionados por investigadores al considerar que responden a los intereses de la empresa. Hasta el 2014, las instituciones manejaban información sobre caudales de ríos de más de 20 años de antigüedad. Recién , desde el año pasado se ha iniciado una evaluación de los recursos hídricos en cada cuenca.
"Estamos llevando a cabo una evaluación de los recursos hídricos en cada cuenca. Uno de los problemas que adolece el país es la carencia de estructuras de control. No tenemos control total de la captación de los recursos hídricos de distintas fuentes, eso es algo sobre lo que se quiere ir trabajando a efectos de tener un control propio sobre la distribución de los recursos hídricos ", explica Wilfredo Jazer Echevarría, director de Conservación y Planeamiento de Recursos Hídricos de la Autoridad Nacional de Agua (ANA).“La autoridad del agua hasta ahora no tiene la capacidad para saber cuáles son los usuarios de agua sobre todo en la parte andina (población) ni cuánta agua usan, ni cuánta agua hay. Lo más grave es que no se está haciendo ese esfuerzo en zonas que son estratégicas como son las mineras, y sin embargo, sobre ese desconocimiento se otorga licencias de agua a las mineras”, explica Vanessa Schaeffer, abogada especializada en temas ambientales de CooperAcción.
Opacidad
La falta de transparencia es otro de los graves problemas. Según señala el estudio, la ANA deniega, dilata y omite entregar información sobre los derechos de uso de agua,  más aún si se trata de los expedientes técnicos de proyectos mineros. Los expedientes de uso de agua de  gigantes como Yanacocha y Xtrata-Tintaya se desconocen.   Al solicitar el ciudadano información en las zonas de explotación, es remitido a las oficinas de Lima. La opacidad que envuelve este tema genera dudas y suspicacias sobre el rol que desempeña la autoridad.
 El informe también cuestiona el procedimiento para entregar los derechos de uso de agua  a grandes mineras, pues las autoridades nacionales no evalúan el impacto que tiene la entrega de estas licencias sobre otros pequeños campesinos que habitan en la misma cuenca.  “El debate está cerrado y controlado por las mineras, así ellos te presentan la solución que más les conviene a ellos. Esto no es sólo un tema de represa. Hay que abrir el diálogo a otros temas y ver otros ángulos que está siendo invisibilizados, por ejemplo, el agua pasa a ser controlado por grandes corporaciones, generado relaciones de poder.  Además, ¿Quién va a asumir los costos después de que la minera se vaya? ¿Cómo se asegura el derecho a la calidad del agua a las poblaciones? No existen estudios que describan con detalle el impacto de la minera en la hidrogeología. ¿Cómo se entregan los derechos de uso de agua a las mineras? No existe transparencia en las instituciones del Estado", comenta Ruth Preciado.
La minería recurre al dato de que tan sólo emplea el 2% del agua nacional para defenderse de las voces críticas. Investigadores como Ruth Preciado recuerdan que esta cifra data de 1979, cuando la minería representaba tan sólo el 12% de las exportaciones, mientras que en la actualidad supone más del 50%. Por otra parte, Patricia Urteaga, docente de la Pontificia Universidad Católica (PUCP), considera falaz este dato porque el impacto del agua sobre la minera se debe mirar más de cerca, a nivel de cuenca.
El reciente informe publicado por Water International ("Lessons from Yanacocha") arroja datos reveladores y contradice a la minería. "En la práctica, el agua es priorizada para los intereses económicos de Yanacocha. La minera usa el 34.2% del agua que demanda la cuenca Maschon-que provee el 70% del agua para la ciudad de Cajamarca”. Diana Vela-Alameida, coordinadora del documento, califica como "dramática" la reducción del agua subterránea y sostiene que estos impactos, que  "constituyen una seria barrera a la sostenibilidad del agua en la región", son "resultado de regulaciones permisivas, la inexistencia de información pública y a permisivas autoridades del agua que no han sido capaces de  que Yanacocha rinda cuentas".
Fiscalización débil
Aunque no se cuente con cifras oficiales, existen estudios que han tratado de medir el impacto económico y ambiental sobre los recursos hídricos de la minería.  Según una investigación realizada por la Pontificia Universidad Católica (PUCP) el costo de la contaminación minera durante el periodo 2008-2009 ascendió a un total de 1.263,5 millones de dólares. Además, CooperAcción maneja un registro de más de 6.800 zonas contaminadas (pasivos) por esta actividad extractiva.
El ejemplo de Espinar, en Cusco pone entredicho el papel fiscalizador del Estado sobre los recursos hídricos. “El monitoreo de las aguas es parte de la gobernanza caótica y desordenada de gestión de las aguas en Perú. Hay muchas instituciones que tienen competencia en este tema pero que no coordinan entre sí a pesar  de tener por objetivo cuidar la calidad del agua”, explica Schaeffer. Respecto al agua para el consumo humano se encarga la Dirección Regional de Salud (DIRESA); en el caso de calidad es la Autoridad Nacional del Agua (ANA);  para el caso de vertidos y límites máximos permisibles, es el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA). El músculo sancionador de este último organismo también fue debilitado con la aprobación de la Ley 30230. Una investigación del medio Convoca reveló que el Estado dejó de cobrar  hasta 30 millones de soles en multas mineras.
Las mineras deben presentar un Estudio de Impacto Ambiental al MINEM, el cual solicita opinión técnica a la ANA. Este es uno de los principales nudos que señala el estudio pues detecta falta de capacidades para analizarlos. ¿Cómo contrastan las instituciones del Estado los EIA si no cuentan con suficientes estudios? Los tiempos para la revisión de los EIA son escasos, sobre todo desde la promulgación durante el Ejecutivo de Humala de una serie de normativas, calificadas por la sociedad civil como “paquetazos ambientales”, que reducen la evaluación de 120 días a 83 días en el sector de energía y minas.
Estos estudios, llevado a cabo por grandes consultoras-cuyo precio para la gran minería supera el millón de dólares- no son ajenos a los intereses de las empresas. Investigaciones periodísticas han revelado frecuentes conflictos de interés que existen, sobre todo, en el caso de funcionarios públicos captados por las empresas. Una vez aprobados los EIA, no es la Autoridad Nacional del Agua quien tiene competencias para informar, sino que, sorprendentemente,  es la misma empresa la que en una audiencia pública ofrece explicaciones a la población.
El peligro del drenaje ácido de rocas
Ruth Preciado expresa además su preocupación sobre un tema del que nadie debate en Perú: el peligro del drenaje ácido de las rocas, que de suceder, podría contaminar una cuenca durante 400 años o incluso más. En Estados Unidos ya se han podido comprobar sus efectos: la contaminación permanente   con metales ha contaminado acuíferos, matado peces y destruido la fauna silvestre, además de crear riesgos para la salud a largo plazo.  El drenaje ácido es la primera causa de contaminación del agua de 40 minas de rocas desde Alaska hasta el Sur de Carolina, de acuerdo a un informe del 2013 de  la organización Earthworks.
Lo más peligroso y que debería encender la alerta roja es que, ni siquiera muchos EIA analizan esta posibilidad.  El investigador estadounidense Jim Kuipers informó que de 25 EIA que analizaron un equipo de investigación estadounidense,  el 52% de estos no predijeron el drenaje ácido de rocas que, algunos años después, se desencadenaron.  Otra cuestión que supone un dolor de cabeza para muchos investigadores es qué sucede si este problema aparece después de cerrar el proyecto minero ¿Quién asumiría la responsabilidad de recuperar la zona y compensar por los daños sociales y económicos para la población?
Los dos candidatos en campaña, Pedro Pablo Kuczynski y Keiko Fujimori, han prometido una minería responsable e incluso la presidenta de Fuerza Popular ha afirmado que se dará agua a este sector "solo si sobra", sin embargo, poco se sabe de las propuestas para ponerlo  en práctica. El nuevo presidente o presidenta tendrá la llave para abrir la puerta hacia una senda ya emprendida, o hacia otras que muestren cauces alternativos.
Foto: Alerta Catástrofes

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Si fueramos capaces de unirnos, que hermoso y cercano seria nuestro futuro





Fotos tomadas de la red.

viernes, junio 03, 2016

Propongo un alarga cadena de improperios e insultos para ellos.

Pienso que a raíz de la legislación que penaliza a quien diga la verdad en las redes sobre las ratas que medran en el congreso nacional y que son llamadas legisladores, yo propongo un alarga cadena de improperios e insultos para ellos.



Son tus senos

Son tus senos

dos tibias paloma que anidan en mis manos

Domingo Acevedo.

Tomada de la red.

NUESTROS PARIENTES SILVESTRES


guatemalaClaudia Palomino
En nuestra zona andina, las deidades de la naturaleza sean los apus, los aukis, la pachamama, las achachilas,  y otras deidades con nombres que dependen de nuestra zona de origen, estas deidades nos han puesto en la naturaleza una gran cantidad de plantas con las que nosotros los seres humanos hemos convivido mutuamente desde tiempos ancestrales. Algunas necesitan que las criemos (son las que cultivamos como la papa, maíz, trigo, etc.) y otras nos ayudan a criar (son las silvestres). Y son estas plantas silvestres, las que también necesitan de nuestro cuidado porque nos ayudan en nuestras vidas como seres humanos, en la crianza de nuestras plantas cultivadas y la de  nuestros animales, es por ello que los abuelos y las abuelas siempre han recomendado que debemos cuidarlas con mucho cariño y respeto, a fin de que estas plantas no nos abandonen.
Las plantas silvestres se comunican con nosotros a través de señales (sea por su color, por como florecen, cuando y donde florecen, etc.) y nos dicen cuándo lloverá; cuándo, dónde y qué hay que sembrar; si habrá granizo, sequía o heladas; si será buen o mal año. También están las plantas que con sus partes nos ayudan a mantener la fertilidad de los suelos, a retener el agua, a proteger a las plantas cultivadas de fenómenos climáticos o enfermedades, y por supuesto también son alimento, como el nabo o hataqo, los chullkus (ajo silvestre), la achojcha (caigua silvestre), etc. Sobre todo en las épocas de escasez de productos, conocidos como los meses de hambre y que son los meses de lluvia, porque en estos meses nuestros cultivos recién están creciendo y sólo contamos con los saldos de la cosecha de la anterior campaña, que en algunos casos es muy poco para abastecer a la familia. Y por supuesto estas plantas silvestres también son nuestra medicina.
Lucha Indigena.
FOTO TOAMDA DE LA RED.

El gobierno del reeleccionista Danilo Medina

El gobierno del reeleccionista  Danilo Medina que se instalara el 16 de mayo del presente año está sustentado  en el fraude y la mentira, en sus ambiciones personales de perpetuarse mas allá de lo que le corresponde  democráticamente.

Domingo Acevedo.

Junio16

Tomada de la red.

jueves, junio 02, 2016

cecilia : "un ramito de violetas"

El pueblo indígena purépecha que se liberó del narco no quiere nunca más políticos ni policías



Las comunidades indígenas, víctimas ancestrales del abandono y la discriminación, enfrentan ahora la amenaza del crimen organizado.
Los sicarios invaden estos territorios y arrinconan a sus pobladores: huir, adaptarse o defenderse son las únicas opciones que tienen para sobrevivir.


El 'Coyote' ordena a la 'Pantera' que suba al bosque acompañado del 'Diablo'. En la vieja comisaría, que ahora es el cuartel de la ronda comunitaria de San Francisco Cherán, casi todos tienen nombresde animales para que nadie de fuera sepa quiénes son.


Hasta hace cinco años, los hombres que hoy visten uniformes militares eran maestros o campesinos. Nunca habían disparado un arma, tenían una vida ordinaria y vivían del bosque. Pero el 15 de abril de 2011, cansados de que un grupo de talamontes explotara sus áreas naturales, controlara sus carreteras para pasar droga y corrompiera a las autoridades, decidieron echar al crimen y, con él, a gobernantes y policías. Se les fueron encima con piedras y cohetes. Cientos de indígenas se defendieron de narcotraficantes coludidos con el gobierno municipal y, a partir de entonces, decidieron cuidarse a sí mismos. Crearon sus propios códigos de seguridad, se entrenaron unos a otros, tomaron los viejos rifles de los municipales y perdieron sus nombres. Ahora 90 hombres con apodos de animales protegen a 18.000 cheranenses.
'Algo teníamos que hacer, estaban acabando con nosotros'.
En este municipio de Michoacán, en el centro de la meseta purépecha, donde se concentran la mayoría de los 117.221 habitantes de esta etnia (un 2,6% de la población del estado), se haconsolidado un gobierno comunitario único en el país, en el que no hay presidente municipal, policía, ni partidos políticos. Los purépechas han creado su propio gobierno por usos y costumbres para luchar contra grupos criminales como Los Caballeros Templarios, que dominan en el resto de la región.


La sede de 'la ronda' — como se le llama a las policías comunitarias en los pueblos purépechas — es un edificio semivacío ocupado por unas cuantas literas maltratadas y un par de viejos escritorios. Hay un cuarto gris y frío que funciona como cárcel. Un hombre pasa todo el día pegado a una radio destartalada, mientras el resto de los comuneros patrullan el pueblo y parte del bosque.


Después de tomar café, 'Pantera' y 'Diablo' obedecen a su jefe, se levantan de un par de sillas plegables e intentan arrancar una camioneta descompuesta que hasta hace cinco años era propiedad de los policías municipales. Otro furgón lleno de madera, confiscado a los contrabandistas, está estacionado junto a una fila de vehículos. Buscan algún auto que funcione para patrullar.


'Diablo' dice que cuando entró a 'la ronda' sabía que tal vez no regresaría. A varios conocidos suyos los habían matado o desaparecido. Las mafias que operaban en este municipio michoacano, al suroeste del país, saquearon toda la madera del terreno en el que vivía su familia y luego lo quemaron. Se quedó sin nada. "Algo teníamos que hacer, estaban acabando con nosotros", dice el ahora comunero montado en la patrulla.


Maestros y campesinos se convirtieron en policías para defender su pueblo. A la derecha 'Coyote', jefe de la ronda de Cherán.


Es marzo y hace dos días cayó la primera nevada del año. 'Pantera' sube la calefacción y aprieta el pedal de la camioneta, que cruje entre los caminos de terracería hacia el monte San Miguel, del que destaca una cima blanca. Su deforestación desató la furia de Cherán, un pueblo purépecha que desde tiempos prehispánicos ha defendido con celo su territorio.


Cherán significa asustar, según sus habitantes, quienes presumen de unión, fuerza y orgullo indígena, por ejemplo, al hablar de Casimiro Leco, un general descendiente de una familia de guerreros y médicos tradicionales, que peleó durante la Revolución para proteger su pueblo. A mediados del siglo pasado en Michoacán se celebró el primer Congeso Indigenista Interamericano. De aquí también surgió el antecedente de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas . "Cherán agacha la cabeza, pero mientras tanto piensa cómo se va a levantar", comenta un abogado purépecha unos días antes frente a una chimenea. "Nosotros nos levantamos aunque se mueran los nuestros". Bajo esa lógica, los purépechas se transformaron en sus propios policías.

'La ronda' sobrevive en condiciones precarias. Su equipo es heredado, su personal carece decapacitación. 'Pantera' y 'Diablo' portan como uniformes las viejas chamarras de los ex policías municipales. Si aceptaran la propuesta del gobierno de Enrique Peña Nieto de incorporarse al Mando Único Policial, un plan que pretende unificar a las policías de todo el país, los comuneros recibirían nuevo equipo, municiones y entrenamiento. Pero consideran que la única alternativa para preservar su seguridad es mantenerse autónomos, sin partidos políticos ni personas ajenas que puedan corromper su nueva forma de organización.


'Cherán agacha la cabeza, pero mientras tanto piensa cómo se va a levantar... aunque se mueran los nuestros'.


"Ellos (el gobierno federal) quieren tener un tipo de acuerdo, pero si nos uniéramos al Mando Único volveríamos poco a poco a la situación de corrupción en la que estaba la policía antes", afirma 'Coyote', el actual jefe de 'la ronda'.


Cherán está cercado por tres barricadas donde los comuneros vigilan desde una caseta. A los alrededores hay neumáticos viejos y sacos de arena apilados. Este enclave fortificado de manera artesanal podría ser una utopía en Michoacán, uno de los estados más azotados por la violencia en México, en el que en promedio dos personas son asesinadas cada día.


Las comunidades vecinas sufren aún los estragos de la violencia y la extorsión de Los Caballeros Templarios. A tan solo 10 minutos, en Nahuatzén, echaron al alcalde Miguel Prado por sus supuestos vínculos con un líder del crimen organizado. Los pobladores se han enfrentado desde octubre a la policía. Varios han desaparecido.


Aunque Cherán inspiró a otros pueblos purépechas como Urapicho, Turicuaro, Cherato, Cheratillos, Oruscato y 18 de Marzo a buscar su autonomía, en ninguno se derrocó al gobierno convencional ni a las policías que, según la Comisión Nacional de Seguridad, en Michoacán están infiltradas en un 90% por el crimen. En Tierra Caliente, donde hace tres años varios municipios intentaron seguir su ejemplo, gran parte de las autodefensas han desaparecido o están ligadas a las mafias.


'[El gobierno] quiere un acuerdo, pero volveríamos a la situación de corrupción en la que estaba la policía antes'.


A cinco años del levantamiento, en Cherán persiste una calma sospechosa en comparación con la violencia en los otros pueblos. Sus pobladores aseguran que el éxito de su gobierno es no haber permitido que alguien ajeno a la comunidad entrara y que todos sean purépechas.


El último informe de la Procuraduría General de Justicia de Michoacán revela que cada día se registran 98 delitos en el estado (a lo largo de 2015 hubo 12.421), siendo los más recurrentes el robo de vehículo y el homicidio. No obstante, las comunidades también denuncian desapariciones y desplazamientos forzados que no han sido documentados por las autoridades. Con el levantamiento, esto dejó de pasar en Cherán, que se convirtió en el municipio más seguro. Según 'Coyote', el jefe de la ronda, los mayores problemas son las lesiones y el robo de ganado. En Michoacán, la tranquilidad es una anomalía.

Talamontes y narcolaboratorios: el origen de la revuelta


'Pantera' conduce entre los mismos bosques que arrasaron los talamontes durante tres años. "Por aquí pasaban hasta 100 camiones llenos de leña", cuenta el policía comunitario, un moreno de voz firme y ronca que cubre su cabeza con una gorra. Cada pino se vende en unos 3.000 pesos. El crimen devastó unas 7.000 de las 27.000 hectáreas que rodean Cherán.


"Allí el Ejército encontró el mayor narcolaboratorio del estado", indica 'Pantera' al señalar un cerro. "Hacían metanfetamina". Un año después del levantamiento de 2011, los militares descubrieron una cocina con 600 kilos de cristal en 11 tambos de plástico. De los 1.323 narcolaboratorios decomisados en México entre 2006 y agosto de 2015, más de un tercio (406) se encontraron en Michoacán, según la Secretaría de Defensa Nacional.

Cuando 'la ronda' comenzó los comuneros solían encontrarse tambos de precursores químicos entre los mismos bosques que los criminales talaban. Los cheranenses cuentan que desde 2008 miembros de la Familia Michoacana o sus mutaciones (La Empresa, Los Caballeros Templarios, La Nueva Familia Michoacana), en aquel entonces liderados por Cuitláhuac Hernández, alias 'El Güero' — quien fue asesinado en 2012 — , se apoderaron de los caminos y utilizaban a las autoridades municipales como protección.


En medio del bosque hay una decena de vehículos quemados que recuerdan el día en que Cherán vivió su revolución.

"Sacaban buen billete, además de los secuestros, las extorsiones. A nosotros nos tocó pagar por un tío 250.000 pesos. Nos lo entregaron todo marcado, morado, torturado", recuerda 'Pantera', quien, por ser exmilitar, era de los pocos que ya sabía manejar armas cuando entró a 'la ronda'. A otro de sus primos, recién regresado de Estados Unidos, dice que lo desaparecieron por meterse con un hijo de 'El Güero'.


Al propio 'Pantera', que después del Ejército emigró a Estados Unidos para trabajar en una fábrica de tabaco en Kentucky, le llamaron hace unos años diciendo que tenían a su esposa y a su hija, cuando en realidad ellas paseaban por la plaza. Él se negó a pagar y el Ministerio Público en Cherán no quiso atender su denuncia. "Estaban todos coludidos. Por eso en 'la ronda' no se admite a policías de fuera, traen a pura gente malita", cuenta el comunero, que cambia de alias cada seis meses por seguridad.


Hasta hace poco, los miembros de 'la ronda' no daban la cara ante las cámaras por miedo a las represalias. "Al principio era más peligroso porque los malos estaban reunidos y querían entrar. Mataron a dos acá en el cerro. Ahí es donde más coraje te entra porque apenas iban a almorzar y les entraron por detrás. Fue venganza total", comenta 'Pantera' desde La Cofradía, el ojo de agua donde se originó la revuelta de su pueblo. El día que los talamontes llegaron a este lugar lleno de troncos cortados, Cherán se levantó.


El día en que el pueblo se cansó

En medio del bosque, en lo que es ahora un recinto deportivo, se encuentra una decena de vehículos quemados. Unas esculturas deformes de lámina chamuscada se ven escondidas entre encinos y pinos. Los pobladores le llaman a este lugar el Museo del Sitio (del levantamiento), que recuerda el 15 de abril de 2011, día en que Cherán vivió su revolución. "Los trajimos para no olvidar el sufrimiento de Cherán", dice Samuel Rosas, funcionario del Consejo de Conciliación y Procuración de Justicia. Aquella madrugada el pueblo se detuvo por unos segundos cuando se escuchó el sonido de las campanas en la capilla del Calvario, a unos diez minutos de donde se encuentra el museo.


Un grupo de mujeres purépechas, hartas de ver los camiones de madera pasar todos los días frente a sus casas, detuvieron a un grupo de criminales y los retuvieron en una construcción abandonada. Algunas de ellas habían perdido ya a sus esposos por haberse opuesto a la explotación del bosque. A Tirso Madrigal lo desaparecieron por poner una valla para impedir la tala. Armando Gerónimo Rafael y Rafael García fueron asesinados al intentar dialogar con los talamontes. Plácido Fabián Ambrosio murió durante un intercambio de tiros. Cuando los talamontes llegaron al ojo de agua, el pueblo no podía soportar más.


"Empecé a escuchar los cohetes y las campanadas. Era un zafarrancho. Toda la comunidad empezó a ir a la iglesia para sacarlos", recuerda Seferiana Fabián, quien ahora preside el Consejo de Mujeres. Los pobladores llevaban sólo piedras y palos para enfrentarse a los talamontes, que portaban armas largas y a quienes escoltaba la policía municipal.


'Empecé a escuchar los cohetes y las campanadas. Era un zafarrancho. Toda la comunidad empezó a ir a la iglesia para sacarlos'.


Dolores Santa Clara, quien ahora dirige el Consejo de Programas Sociales, se preparaba para dar clases cuando un grupo de padres entró a la escuela en la que trabajaba para llevarse a sus hijos. Entonces decidió unirse a la turba. A lo largo de la mañana, recuerda, el resto del pueblo fue llegando a El Calvario. Otros talamontes, relacionados con los Caballeros Templarios, llegaron también para rescatar a sus compañeros y empezaron a disparar contra la población. A Eugenio Sánchez le cruzó una bala por la cabeza y lo dejó ciego.


Un grupo de pobladores fue a las tres entradas de Cherán para instalar las barricadas que hasta hoy impiden la entrada de desconocidos o posibles sospechosos. Otros se organizaron y empezaron a prender fogatas en cada esquina de los cuatro barrios [Karhakua, Jarhukitini, Ketsikua y Parikutini]. "Se creó una nueva convivencia entre la comunidad. Todos empezamos a cooperar y a organizarnos", señala Santa Clara.


En las fogatas, los pobladores volvieron a sentirse seguros mientras cocinaban, debatían y se cuidaban unos a otros. De allí salieron sus próximos gobernantes. Cada esquina encendida era su medio de comunicación más directo. La señal de celular se pierde constantemente en el pueblo. Si se tronaba un cohete significaba que todo estaba bien. El sonido de dos implicaba que en ese momento alguien era atacado.


El presidente municipal Roberto Chapino, del PRI, huyó de Cherán. Desde entonces se asumió el lema "en Cherán ni un partido más".


Cada jueves, la fogata 13, del barrio cuarto, vuelve a encenderse. Este fuego es símbolo de la lucha de este pueblo.


A finales de 2011, el municipio recurrió al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación para impedir la instalación de urnas electorales y solicitar que se les permitiera regirse por un sistema alejado de partidos políticos. Después de una consulta, se decidió que Cherán se basaría en sus usos y costumbres para elegir a sus autoridades. En enero de 2012 se eligió por primera vez a los 12 'keris', los representantes del Consejo Mayor, de acuerdo con la tradición purépecha.


En mayo de 2015 se renovó el gobierno. Algunos disidentes del nuevo sistema se reunieron durante las elecciones para pedir el regreso de los partidos tradicionales. El municipio indígena ha vivido varias crisis políticas en su intento por construir un nuevo sistema de gobierno.


Cinco años después del levantamiento, Cherán continúa con un gobierno que no se había visto en resto del país. "Ha disminuido muchísimo el presupuesto y nos ponen muchas trabas por ser autónomos. No tenemos recursos", dice Rosas, del Consejo de Conciliación y Procuración de Justicia.


Su mayor reto es armonizar los usos y costumbres con las leyes convencionales. "Les está costando mucho reforzar esta forma de gobierno porque no es sólo la estructura sino su forma de proceder como sociedad. Hay grandes obstáculos del Estado al no reconocer sus figuras legalmente", explica Teresa Palmeros, abogada del Centro de Investigación y Acción Social (CIAS), un grupo de voluntarios que trabaja junto con la iglesia para capacitar a la población en economía social, gobierno comunitario, justicia restaurativa y reconciliación familiar.

'Ha disminuido muchísimo el presupuesto y nos ponen muchas trabas por ser autónomos'.


Cherán no es una utopía. Es un pueblo que cansado de la violencia decidió darse su propia forma de gobierno. "No es utópico, es real por su misma situación. No es un gobierno autónomo, ni un estado dentro de un estado. Recibe recursos de la Federación y del Estado. Es un municipio que se rige por usos y costumbres. Legalmente, hay una cuestión que se está generando para que su sistema sea respetado en sus instituciones. Hay que ir checando cómo se construye esta nueva opción política que concibe al Estado de otra manera", agrega Ricardo Marchand, también abogado del CIAS.
Cada jueves, la fogata 13, del barrio cuarto, vuelve a encenderse. A las diez de la noche, un par de mujeres cargan la leña y prenden el fuego. Llevan consigo agua caliente y té para pasar un par de horas. Un grupo de hombres se une más tarde después de jugar baloncesto. Es la única fogata que se mantiene cada semana. El resto se reúne por cuestiones puntuales o una vez al mes. Pero los vecinos de esta esquina decidieron seguir con la luz encendida porque en Cherán todavía hay mucho que construir. Allí hablan de los problemas del pueblo, se ponen al día e intercambian novedades. Consideran que todavía no es momento de apagarlas.


"En la fogata uno se vuelve a sentir seguro. Estamos juntos. Nos cuidamos", apunta María, una mujer en sus treintas, que durmió a sus hijos antes de ir a la fogata. Hay unas ocho personas alrededor del fuego. Explican que posiblemente ello se debe a las bajas temperaturas. Pero María cree que aunque nieve hay que mantener la fogata. Las mujeres que hicieron el fuego calientan sus pies. No hablan. Sólo escuchan. Pasan unas horas con sus vecinos.

Tomado del blog del Narco.

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