martes, febrero 11, 2020

Los cinco grandes poetas dominicanos


Literatura
En la República Dominicana la poesía es el género más cultivado. Sus rastros se encuentran en los días de la colonia. La falta de desarrollo económico, el aislamiento impuesto por los ataques de las potencias europeas a España y el sistema de navegación, hicieron de la isla un lugar de escaso desarrollo comercial y por ende cultural. Vino a salir de su marasmo luego de la Revolución haitiana, pero las élites no pudieron desarrollar su capacidad económica en una ciudad letrada de avanzadas. Son contados los criollos dominicanos que estudiaron en Europa y que tuvieran una presencia significativa, además del clérigo Sánchez Valverde, ningún otro fue capaz de incidir con sus ideas en la vida de la región. No fue sino hasta finales del siglo XIX cuando apareció la primera colección de poesía [“La lira de Quisqueya”] y cuando se forjan los primeros poetas de importancia. Del XIX, cabe seleccionar a Salomé Ureña Díaz, a José Joaquín Pérez y a Gastón Fernando Deligne como voces importantes, que muestran una dedicación central en la poesía, el pensamiento y la reelaboración de un sentido estético.
La poesía dominicana viene a tener cierta difusión durante el periodo del modernismo, donde se destacan una gran cantidad de poetas, entre los que sobresale de manera significativa Fabio Fiallo, quien también contribuyera con importantes cuentos. Así que, no solo en la poesía sino en la prosa, la participación dominicana en el modernismo es significativa. Al malogrado autor Federico Bermúdez cabe tener la fuerza poética para dejar atrás la escuela de Darío, con “Oro virgen” y “Los humildes”; entrada la década del treinta aparecen otros poetas de alcances mayores en las letras hispanoamericanas.
Puede ser descrita la poesía dominicana desde dos metáforas usadas por Heidegger: el suelo y la tierra. Toda la gran poesía dominicana ha tendido una relación mayor entre la tierra y el cielo y se ha separado del corazón, de los sentimientos, del amor. En el modernismo era la hiperestesia humana, en los poetas posmodernistas tenemos la tierra, como relación problemática del hombre con su entorno. Fue Domingo Moreno Jimenes quien, en la década de 1920, siendo un cronista de expresión sentimental sobre la tierra, une la poesía y a la espiritualidad. El corazón es entonces puesto en la tierra, en la poesía de Moreno Jimenes, que busca un lenguaje más coloquial y se aleja del retoricismo, de la poesía como artefacto que Darío encumbró.
Con una visión socializante, con un ritmo que pedía un escenario, llegó Pedro Mir, el más centrado en la tierra, que olvida por completo el cielo. Coloca la poesía en la boca de todos. Es el poeta social, portavoz del pueblo, continúa con ‘los humildes’ de Federico Bermúdez. Mir une la vida a la poesía, transforma el lenguaje modernista, el instrumental de Darío, con la finalidad de construir una sinfonía social. Es el poeta político por antonomasia: tierra, ágora y polísse unen en su decir. Tiene la dimensión nacional, la caribeña y la latinoamericana. Juega en la frontera de los imperios…
Unido al cielo y tocando la tierra, el más grande de los líricos dominicanos es Franklin Mieses Burgos se puede comparar con Lezama Lima y con Borges. Esta última comparación la realizó Nelson Julio Minaya. Mieses Burgos es el hito más extraordinario como poeta. Es el poeta universalista, filosófico, estético, preocupado por el destino del hombre. Es existencialista. Desarticula el aparato retórico, busca un diálogo distinto. Su poesía es una conversación sin pretensiones, es una alabanza al individuo. Si en Mir el hombre es lucha y colectividad, si Mir es el poeta del “nosotros”, Mieses Burgos es el poeta del yo, de una individualidad que resiste a la dictadura, el dolor humano (“Sin rumbo va, y herido por el cielo”. Con él tocamos los bosques sagrados donde mora Calíope.
A Manuel del Cabral, que continúa su meteórica carrera literaria en Buenos Aires, Argentina, le fue dado tener un amplio registro poético que, desde la tierra, el mundo latinoamericano y el cosmos, tiene sus mejores logros en “Los huéspedes secretos” (1951), en la poesía negra, “Trópico negro” (1941), y “Compadre Mon” (1943). Pero nunca logró ser el portavoz de las multitudes en un mundo signado por el compromiso social. Es un gran poeta, que deben reconocérsele los grandes retos literarios que abordó y de los cuales salió siempre con fama. Su tan dilatada obra es imposible que un lector común tenga de ella una visión pormenorizada. Le ha faltado el estudio académico y el análisis desapasionado.
Héctor Incháustegui Cabral es uno de nuestros grandes líricos. Era un periodista; tuvo una relación muy íntima entre la palabra y la gente. Es poeta de la tierra y del cielo [“Poemas de una sola angustia”, 1940]. Incháustegui es tan poeta social como poeta de la existencia. Junto a Mieses Burgos, está a la altura de la mejor poesía escrita en la lengua española. Y sin embargo, por razones políticas, el canon solo ha realizado una lectura parcial de su obra. Une Incháustegui Cabral a la tierra, una relación mítica y una intertextualidad bíblica. Al igual que Mieses Burgos se destaca en el teatro de tema universal. Su producción es vasta y hasta ahora, exceptuando lo que de él ha escrito José Alcántara Almánzar, es muy poco lo que se ha estudiado de su obra.
Con Freddy Gatón Arce completamos los cinco grandes poetas dominicanos. También une el cielo a la tierra. Gaton Arce hace poesía social en “Además, son”, y regional en “Magino Quezada” [“Retiro hacia la luz”, 1980], surrealista en “Vlía” (1944). Su otra es extensa, poco estudiada. De una altura lírica extraordinaria. Era periodista, como Héctor Incháustegui, su relación con la palabra es portentosa. Todos se separaron de Moreno Jimenes, en su búsqueda de un lenguaje más coloquial, sin embargo no abrazaron un neobarroco que negara la comunicación con el lector, como ocurre en cierta poesía cubana, por ejemplo, la de Lezama.
Pedro Mir
Podría decirse que entre estos grandes poetas, que son cinco, cabría integrar a Domingo Moreno Jimenes y a Tomás Hernández Franco; pero en el caso del primero, su obra total no está a la altura de los anteriores y en el caso del segundo, es la suya una obra poco extensa, que no puede competir con las anteriores. Sin embargo, no se pueden olvidar sus aportes estimables a la poesía dominicana.
La lista de los poetas dominicanos pudiera ampliarse a treinta. Hemos tenido en cuenta la dedicación a la poesía y la representación por grupo generacional; también sus aportes estéticos, la relación de su poesía con el entorno Caribe e hispanoamericano. Y, a mi manera de ver, son los siguientes: 1) Salomé Ureña. 2) José Joaquín Pérez. 3) Gastón Fernando Deligne. 3) Fabio Fiallo. 5) Federico Bermúdez. 6) Pedro Mir. 7) Franklin Mieses Burgos. 8) Héctor Incháustegui Cabral. 9) Rafael Américo Henríquez. 10) Manuel Rueda. 11) Aída Cartagena Portalatín. 12) Manuel Del Cabral. 13) Tomás Hernández Franco. 14) Máximo Avilés Blonda. 15) Carmen Natalia. 16) Vigil Díaz. 17) Domingo Moreno Jimenes. 18) León David. 19) José Enrique García. 20) Freddy Gatón Arce. 21) Alexis Gómez. 22) Tony Raful. 23) Cayo Claudio Espinal. 24) Adrián Javier. 25) José Mármol. 26) René Rodríguez Soriano. 27) Luis Alfredo Torres. 28) Víctor Villegas. 29) Carlos Rodríguez. 30) León Félix Batista.

lunes, febrero 10, 2020

Geopolítica del impeachment, o la reelección de Donald Trump

[alai-amlatina] lainet.org Al Día - 10/02/20

Recibidos
x

Alai-AmLatina alai-amlatina@alai.info a través de alainet.org 

Mañana 14:55 (hace 0 minutos)
 para alai-amlatina
- - - Servicio Informativo "Alai-amlatina" - - -
Agradecemos sus aportes económicos que permiten sostener este servicio: http://www.alainet.org/donaciones


Alainet.org Al Día - 10/02/20

Español:
Te invitamos a sostener el trabajo de ALAI.
Contribuciones: https://alainet.org/donaciones

Mas informacion: https://alainet.org
FaceBook: https://facebook.com/America.Latina.en.Movimiento
Twitter: https://twitter.com/ALAIinfo
RSS: https://alainet.org/rss.phtml

______________________________________
Agencia Latinoamericana de Informacion
email: info@alainet.org

Suscripciones: https://listas.alainet.org/listas/subscribe/alai-amlatina
Desuscripciones: https://listas.alainet.org/listas/signoff/alai-amlatina



jueves, febrero 06, 2020

Grandes palabras de Jefes Indios, para hacernos pensar.


Taringa.


TASUNKA-WITKO (Caballo Loco)
(Sioux Oglala 1849-1877)

"...Todo el mundo le amaba. Sus ojos atravesaban las cosas. Cuando el pueblo se dolía de hambre, dejaba de comer. Era un gran hombre. No pudieron matarle en el campo de batalla. No tenía más que unos treinta años cuando murió". Alce Negro


TATANKA YOTANKA (Toro Sentado)
(Sioux Hunkpapa.1837-1890)

"Si el gran Espíritu hubiera deseado que yo fuera un hombre blanco me habría hecho blanco... ¿Es un agravio amar a mi pueblo? ¿Soy malvado porque mi piel es roja? ¿Porque soy un sioux? Dios me hizo un indio." "El Gran Espíritu nos dio esta tierra y aquí estamos

GOYATHLAY (Gerónimo)
(Apache Chiricahua 1829-1909)

"No existe otro clima o suelo como el de Arizona. Es mi tierra, mi casa, la tierra de mi padre, a la que ahora no me dejan volver. Quiero terminar allí mis días, y ser enterrado entre aquellas montañas".

SHIKHASHE (Cochise)
(Apache Chiricahua 1812-1874)

"¿Yo he matado a diez hombres blancos por cada Indio muerto,... pero sé que los blancos son muchos y los Indios pocos... Yo quiero vivir en estas montañas. Firmaremos la paz y la guardaremos fielmente. Pero nos dejarán vagar libres, ir a donde queramos".

MAHPIUA-LUTA (Nube Roja)
(Dakota sioux 1822-1909)

"Nuestro pueblo se derrite como la nieve en las laderas de las colinas al calor del sol, mientras que los miembros de vuestro pueblo brotan de la tierra como los tallos de hierba en primavera".

DON-HA (Mangas Coloradas)
(Apache Mimbreño, ¿1790? - 1863)

Importante líder guerrero de los apaches mimbreños que, desde 1.837 hasta su violenta muerte en 1.863, combatió a los blancos a ambos lados de la frontera entre Méjico y Estados Unidos.

AATSISTA-MAHKAN (Conejo Corredor)
(Blackfoot, c. 1833 – 1911)

Jefe de la primera nación de Pies Negros, fué conocido por su generosidad y bondad, y por su fiel protección de su familia.

SATANTA (Oso Blanco)
(Kiowa 1820-1878)

"Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos".


TECUMSEH (Estrella Fugaz)
(Shawne 1768-1813)

"Ninguna tribu puede vender la tierra. ¿No lo hizo todo el Gran Espíritu para el uso de sus hijos? La única salida es que los piel rojas se unan para tener un derecho común e igual en la tierra, como siempre ha sido, porque no se dividió nunca."

HINMAHTOO-YAHLAHKET (Joseph)
(Nez percé 1840-1904)

"El hombre blanco no tiene ningún derecho de venir sencillamente aquí y quitarnos nuestras tierras. Este territorio ha pertenecido siempre a nuestra tribu... Nosotros estamos contentos y felices con que se nos deje en paz

TSI'YU-GUNSINI (Arrastrando Canoa)
(Cherokee, ¿1774? - ¿1792?)

"Naciones indias enteras han fundido como bolas de nieve bajo el sol antes el empuje del hombre blanco. Apenas si dejan grabados nuestros nombres tras la destrucción. ¿Dónde están los Delawares? Su grandeza anterior es hoy apenas una sombra.

SEATTLE
(Suquamish, ¿1.786? -1.866)

"Continuad contaminando y corrompiendo vuestro lecho y cualquier noche moriréis ahogados en vuestra propia suciedad. Eso sí..., caminaréis hacia la extinción rodeados de gloria y espoleados por la creencia en un Dios que os da poder sobre la Tierra

OBWÉNDIYAG (Pontiac)
(Ottawa 1720-1769)

Sólo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder

MATOHINSHDA (Gall)
(Sioux Hunkpapa 1840-1894 )

Gall luchó en la batalla de Little BigHorn, en la que fue derrotado Custer, junto a Caballo Loco. Ni aún en la reserva dejó de luchar por los derechos de su pueblo

QUANAH PARKER (Fragante Parker)
(Comanche 1847-1911)

Desde adolescente, abandonó la tribu de los nacona y se unió a los orgullosos e independientes kwahadis. "Mi gente no vivirá en una reserva. Los jefes blancos deben saber que los kwahadis son guerreros

WASECHUN TASHUNKA (Caballo Americano, el Joven)
(Lakota Oglala, 1.840 - 1.908)

Desde joven, expuso el argumento de la inutilidad de una resistencia violenta frente a la presión de los blancos desde el este. De creciente influencia entre los suyos a partir de 1.866, no dejó de contar con la oposición de otros jefes políticos y militares

KEITPOOS (Capitán Jack)
(Modoc, ¿ - 1873)

Líder de la resistencia modoc durante los años 1.871 a 1.873. Tras huir de la reserva compartida con los Klamath en Oregón, Capitán Jack y sus acompañantes regresaron a su territorio de procedencia en California, ahora ocupado por colonos blancos.

TENE-ANGOPTE (Pájaro Pateador)
(Kiowa, 1835-1875)

Portavoz de Paz de su pueblo

WASHAKIE (Aroma De Azucar)
(Shoshone 1809?-1900)

"Vosotros no debéis luchar contra los blancos. Yo no sólo os lo desaconsejo, ¡Os lo prohíbo!".

THAYENDANEGEA (Joseph Brandt)
(Mohawk 1742-1807)

Brant apoyó a la liga iroquesa como representante ante los colonos estadounidenses. El líder, de padre mohawk, luchó con todos los medios legales para evitar la desgracia a su pueblo.

OSCEOLA (Pregonero de Bebida Negra)
(Seminola, c.1803-1838)

Osceola luchó contra los Estados Unidos durante diez años. Él no perdió la guerra, se cansó de hacerla y fue cuando quiso hablar de la paz.

MAKATAE-MISHKIAKIAK (Halcón Negro)
(Sauk 1767-1838)

Nunca estuvo dispuesto a que le usurparan las tierras a su pueblo, pero al fin, hubo de admitir su derrota.

TAOYATEDUTA (Pequeño Cuervo)
(Mdewakanton Sioux, 1810?–1863)

Crow es notable en la historia de Estados Unidos por su papel en la negociación de los Tratados de Travesía de los Sioux y de Mendota 1851, en el que está de acuerdo con el movimiento de su banda Dakota a una reserva cerca del río Minnesota a cambio de bienes

WOVOKA (Cortador De Madera)
(Paiute del Norte 1856-1932)

"Los muertos vendrán a la vida, sus espíritus volverán a sus cuerpos. Debemos esperar aquí, en los hogares de nuestros padres". "Baila durante cuatro noches seguidas,no debes herir a nadie,cuando la tierra tiemble no te asustes. No te pasará nada".

MICHIKINIKWA (Pequeña Tortuga)
(Miami 1752-1812)

Luchó en favor de su pueblo, pero llegado el momento, instó a su pueblo a la paz. Sabía que los blancos estaban en superioridad de condiciones.

ASKKII DIGHIN (Manuelito)
(Navajo (Dineh), ¿1818? - 1893)

"En tiempo de nuestros padres se oyó decir que llegaban los hombres blancos por el oeste, a través de un gran río... Oímos hablar de pistolas, pólvora y plomo: armas de yesca y pedernal primero, de fulminantes después. Ahora de rifles de repetición...".


miércoles, febrero 05, 2020

¿Con qué impunidad Trump actúa ordenando asesinato de Soleimani?

  • Donald Trump sentada en su silla presidencial del Despacho Oval, en la Casa Blanca, desde donde gestiona su política tanto nacional como internacional.
Publicada: jueves, 30 de enero de 2020 11:34
Actualizada: jueves, 30 de enero de 2020 15:12
¿En qué poderes presidenciales se basó Trump para ordenar el asesinato del general Soleimani que llevó a EE.UU. e Irán al precipicio de una guerra abierta?
Serían muchas las “razones” que llevaron al presidente de EE.UU., Donald Trump, a desear la eliminación del comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el teniente general Qasem Soleimani; sin embargo, lo que no está muy claro son sus argumentos legales sobre los que se fundamentó para ordenar asesinar a este militar persa en Bagdad, la capital iraquí.
La madrugada de 3 de enero, Soleimani y el subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), Abu Mahdi al-Muhandis, y varios otros compañeros cayeron mártires en un ataque aéreo de EE.UU. contra los vehículos en los que viajaban cerca del Aeropuerto Internacional de Bagdad.
Horas después de la matanza, el Departamento de Defensa de EE.UU. (el Pentágono) confirmó que el mandatario estadounidense emitió la orden mortal con el objetivo, según alegó el propio Trump, de “disuadir a Irán” y proteger los intereses de EE.UU. en el oeste de Asia.
Desde ese momento, todas las miradas estuvieron dirigidas a Trump para ver qué decía sobre su controvertida orden; si bien, como era de esperar, giraría en torno a su habitual discurso antiraní con el que intenta explicar diversos asuntos a la opinión pública desde que tomó el poder en 2017.  

Es curioso que, días después del funesto atentado en el aeródromo de Irak, Trump dijera a sus seguidores y donantes en su resort de Mar-a-Lago (Florida) que había mandado matar al notable militar persa, porque este había dicho “cosas malas de EE.UU.” y supuestamente representaba un peligro para la vida de los miles de soldados estadounidenses desplegados en el oeste de Asia, a más de 12 000 km de distancia de las fronteras de Estados Unidos. Esto, pese a que Soleimani destaca como una figura crucial y reconocida por su papel en la lucha contra el terrorismo regional en los últimos años.
El punto es que estas declaraciones no las formuló ni ante el Congreso ni ante la opinión pública de su país, sino que ante un puñado de sus simpatizantes que, a golpe de talonario, buscan apuntalar las posibilidades de la reelección del magnate neoyorquino en las elecciones presidenciales del próximo 3 de noviembre, según recogió el pasado 18 de enero un informe del diario The Washington Post, que hizo eco de una grabación de los comentarios de Trump realizados en el sur de Florida.
Ante la galopante presión mediática de los medios de comunicación estadounidenses para que se aclarara los motivos de tal crimen selectivo, Trump estuvo presentando inverosímiles relatos para justificar la misión contra Soleimani y sus acompañantes caídos.

De hecho, hasta el propio el secretario de Defensa de Estados Unidos, Mark Esper, llegó a admitir que no había visto ninguna “prueba” concluyente de lo que aseguraba el gobernante republicano, quien inicialmente había sostenido que el comandante persa planeaba ataques indiscriminados contra objetivos estadounidenses y luego precisó que Soleimani quería “volar” la embajada en Bagdad y más tarde habló de planes contra otras misiones.
Pasados los días y viendo que nadie se creía sus cuentos raros y sin fundamentos, el mandatario republicano confesó que “realmente no importaba” cuáles eran las razones que le llevaron a ordenar tal operación militar.
Es aquí donde uno se cuestiona cómo es posible que un presidente electo por mandato democrático del sufragio universal que le confiere poderes constitucionales a su persona puede llegar afirmar con esta prepotencia que a nadie le importa las decisiones que toma en el Despacho Oval y más cuando se trata de asuntos tan importantes, como el asesinato del destacable general iraní, que pudo desencadenar un enfrentamiento directo entre Estados Unidos y la República Islámica de Irán, con impredecibles consecuencias no solo para la región sino para el resto del mundo.
Es muy grave que el mandato del pueblo estadounidense conferido a sus presidentes, sea Trump u otro dirigente de esta nación, que se jacta de ser la cuna de la implementación de la teoría política de la democracia moderna, haya sido usado para permitir, sin titubeos, mandar a sus fuerzas militares llevar a cabo asesinatos selectivos, orquestar golpes de Estado o intervenir en guerras a miles de kilómetros de sus fronteras.

No está claro lo que ocurre en EE.UU., pues desde su fundación, en 1776, no se sabe en qué preceptos se han valido los sucesivos presidentes de esta nación para tomar decisiones como mandar a eliminar a sus adversarios o enemigos políticos o militares, tanto dentro como fuera de sus fronteras. De hecho, la situación venía colmando desde hace casi 200 años, de ahí que el mandatario estadounidense Gerald Ford (1974-1977) emitiera un orden que prohibía los “asesinatos políticos”, pero dejando el significado de ese término confuso y que sus sucesores han convertido la prohibición en poco más que palabras sobre papel. 
Como se ha explicado recientemente en el diario The New York Times, la Administración de Ronald Reagan (1981-1989) argumentó que solo los asesinatos “ilegales” contaban como asesinatos, una definición que desde entonces se ha mantenido. El problema surge precisamente aquí cuando los equipos jurídicos de la Casa Blanca determinan cuándo el Gobierno estadounidense tiene el poder de matar a alguien en el extranjero, apuntó el rotativo neoyorquino.
Este es justamente una especie de razonamiento circular que hace que el uso del poder del Ejecutivo responda principalmente a quienes lo manejan, es decir al presidente de EE.UU., y su círculo más allegado; y es aquí donde uno se percata que está es exactamente la máquina de matar que Trump ha heredado de sus predecesores y la está desplegando imprudentemente en su retórica belicista contra Irán para huir hacia delante, justo cuando tenía que enfrentarse a un juicio político en el Senado de EE.UU. que pone en peligro sus aspiraciones de reelección.
krd/ncl/hnb

Archivo del blog