domingo, octubre 11, 2020

A propósito del 12 de octubre 1492 - 2020.

 

Fueron llamados indios y no eran indios, fueron llamados salvajes y no eran salvajes, eran personas profundamente humanas y nobles, apegadas a sus tradiciones y costumbres, apegadas a la naturaleza, al honor y la lealtad y por defender a los suyos, por defender sus territorios usurpados por el hombre blanco invasor, fueron perseguidos y asesinados juntos a sus familias.
Hoy todavía en los paramos, montañas, selvas y desiertos retumba el grito de guerra de los que resistieron el horror, de los que defendieron con sus vidas a los suyos.
Hoy nos toca a nosotros rescatar ese legado para cambiar la historia, para que la verdad de lo que pasó en esa oscura época de la conquista y la colonización sea conocida por las futuras generaciones.
Debemos desmitificar lo que nos ha vendido el cine Norteamericano sobre los indígenas, en donde son presentados como los malos de la película, cuando la realidad es que sólo se defendían del hombre blanco que les quitaba lo que les pertenecía por derecho, persiguiéndolos y asesinándolos sin ningún tipo de compasión, es necesario que esta generación y las que vienen sepan la verdad histórica para que vean a esos luchadores por su libertad como lo que son: héroes y mártires, no forajidos.
Ellos merecen que nosotros les demos el lugar que se merecen en la historia de este continente, reivindicando su lucha permanente por la justicia y la libertad de los suyos, de sus familias, de sus tribus, de sus naciones, de sus pueblos.

Domingo Acevedo.



Foto tomada de la red.




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