Espejismo de luna llena

Espejismo de luna llena
.Fotos tomadas de la red.

sábado, enero 31, 2015

Testimonio de mayo.




He vivido atado a los recuerdos
a los momentos irrecuperables  de mi infancia
que se perdieron en el largo camino de la ausencia
a las mañanitas  memorables del rocío,
a  los días inolvidables de la primavera
a las noches esplendorosas de luna llena
aún tengo pegado en la piel
el claroscuro resplandor
de  los días interminables de mayo
el olor de los potreros guía mis pasos
 por el camino de los conucos
 hacia  la soledad inmensa de la lluvia
 y el perfume de la clorofila colorea mi voz
de mariposas
 aún los duendes invisibles del invierno
 rondan mi memoria
 y más allá  del horizonte de mis ojos

 un niño descalzo llora su hambre


Domingo Acevedo.






Fotos Domingo Acevedo y Nación Charrua.

jueves, enero 29, 2015

Ahora recuerdo a la abuela Mamá tita, haciendo chola de Guayiga.

 Ahora recuerdo a la abuela Mamá tita,  haciendo chola de Guayiga.

Ahora recuerdo a la abuela Mamá tita,  haciendo chola de Guayiga,  para mitigar el hambre de toda la vida, atrás ha quedado la  primavera, el verano se adueñó de todo el paisaje. Julio está lleno de malos presagios, hasta las gallinas han muertos en esta agria sequia.

Cada año que pasa el sol desata su ira con más fuerza sobre el bosque, sólo las hormigas han sobrevivido a la inclemencia del tiempo,  los ancianos dormitan debajo de una mata de mango, tratando de escapar del sopor del medio día.

La brisa caliente se desenreda entre los arbustos achicharrados, levanta nubes de  polvo en el patio, se arremolina, parece danzar y luego se aleja por el camino real,  más allá de los últimos bohíos del pueblo.
Domingo Acevedo.
Enero/15




El viento en estas últimas tardes de enero.

El viento,  en estas últimas tardes de enero arremolina en mi memoria algas y peces y pelícanos y gaviotas y el último reflejo de la luna menguada en el horizonte.

Domingo Acevedo.
Enero/15






miércoles, enero 28, 2015

Pequeña criatura hija del milagro

                       Foto tomada de la red.



Pequeña criatura hija del milagro

Te recuerdo como eras entonces
tibio pedazo de azabache pulido por las manos maravillosas de Dios
taciturna y triste
como una muñeca dormida en las habitaciones tropicales del verano
atrapada entre los espejos de la nostalgia
tratando de escapar de la melancolía que te ata a tu origen
a tu estirpe imperial
a tu musical esencia caribeña 
perdida entre los siglos de los siglos
en una isla del Caribe
naciste del fuego
una noche en que el viento bufaba entre los arboles
y estremecía la casa
y se alejaba airado mas allá de las montañas
dejando a su paso el seco sonido de las campanas de la iglesia del pueblo
que repicaron por cinco días corridos
y luego enmudecieron para siempre
pequeña criatura hija del milagro
las comadres ya olvidaron tu nombre
que las tamboras gritan en las noches de luna llena
bajo las ceibas florecidas de sueños y estrellas
ya tus pequeñas huellas no se pierden por la playa
buscando duendecillos bajo las piedras húmedas
ni tu mirada se inunda de peces y pájaros marinos en el horizonte
ni tu falda ondea su sensualidad por las calles del pueblo
bajo las sombras del medio día
te has ido
te han llevado lejos tus sueños
a vivir entre las luces y la grandeza de una ciudad que se traga a los seres humanos
y luego los vomita en cualquier lugar
estas aquí
ya yo te conozco
y te amo
te he amado desde siempre
desde la ausencia de estar a tu lado
sí te amo
nadie lo sabe
ni tú misma sabes que te amo
que disfruto estar junto a ti
sentir como tu pelo anochecido se enreda en el viento
y tu mirada estalla en la luz
y hace clarear la noche en tu sonrisa
sí te amo
 y te imagino desnuda danzando en los balcones de la alborada
hasta terminar en mis brazos sudorosa y quieta
endulzando tus pezones de azúcar
mi boca

Domingo Acevedo
enero/15













Dos poemas a Palestina.

MADE IN ISRAEL

un misil que debió estallar en Gaza
a travesó mi corazón
y se estrelló en el lado oscuro de mi memoria
donde un niño Palestino
jugaba con la luz de la alborada
cada pedacito de su cuerpo destrozado
salpica de sangre
la conciencia de un mundo
que indiferente ve pasar su  funeral

INTIFADA


Muy temprano
antes
muy antes
que las campanas del templo
llenen de mariposas las mañanas
los niños
con sus sueños debajo del brazo
se visten de milicianos
y corren hacia el futuro
temprano de la muerte
ondeando felices
la bandera multicolor
de la esperanza

Al pueblo palestino

Domingo Acevedo.









































 Fotos tomadas de la red.

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