domingo, julio 08, 2012

No había nubes enjauladas en el cielo.


No había nubes enjauladas en el cielo.

No había nubes enjauladas en el cielo
ni pájaros prisioneros en el viento  
ni árboles enclavados en la tierra
ni mares encerrados en el horizonte
sólo estaban  mis ojos agonizando eternamente
en el camino real 

La pobreza y el hambre.

La pobreza y el hambre roban la ternura y la inocencia a los niños.

Mis huellas vienen de ninguna parte


Mis huellas vienen de ninguna parte

Mis huellas vienen de ninguna parte y se pierden en una ciudad donde la soledad y el olvido se adueñan de todas las cosas.

Todos estos años en caminado en circulo alrededor de la nada sin darme cuenta lo rápido que se han ido todos años, llevándose con ellos parte de mi vida.

Esta mañana me he mirado al espejo y me he visto tan desamparado que lloré imperturbable mi desdicha de ser humano.

Domingo Acevedo
8/7/12

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