jueves, diciembre 25, 2014

Rescatemos el legado de Pedro Henríquez Ureña.

Pedro Henríquez Ureña

Pedro Henríquez Ureña
Pedro Henríquez Ureña.jpg
Ureña en Argentina días antes de su muerte (1946)
Nombre de nacimientoNicolás Federico Henrí­quez Ureña (nombre real)
Nacimiento29 de junio de 1884
Santo DomingoBandera de la República Dominicana República Dominicana
Defunción11 de mayo de 1946
(61 años)
Buenos AiresArgentina
Seudónimo«E.P. Garduño»
OcupaciónEscritorfilólogocrítico, periodista
Período1905 - 1945
Lengua maternaEspañol
GéneroEnsayo
MovimientosModernismo
CónyugeIsabel Lombardo Toledano
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Pedro Henríquez Ureña (29 de junio de 1884 - 11 de mayo de 1946) fue un intelectualfilólogocrítico y escritor dominicano.

Primeros años[editar]

Sus padres fueron dos prominentes intelectuales: Salomé Ureña, la granpoetisa dominicana, y Francisco Henríquez y Carvajalmédicoabogado,escritorpedagogo dominicano; su abuelo, Nicolás Ureña de Mendoza,costumbrista y político dominicano.
Su ambiente familiar estuvo marcado por la presencia de Eugenio María de Hostos, reformador de la enseñanza y luchador independentistapuertorriqueño que hizo del país dominicano el suyo. A su tío Federico lo llamó José Martí «hermano», en su célebre carta de despedida de 1895. Desde niño Pedro mostró interés por la literatura. Tal pasión fue compartida por dos de sus hermanos, Maximiliano y Camila, quienes luego desarrollarían una amplia labor en el campo de la pedagogía y la investigación literaria en Cuba, los Estados Unidos y Puerto Rico, entre otros países.

Emigración[editar]

Tras completar los estudios secundarios, marchó a los Estados Unidos, comenzando así un largo periplo que lo alejaría del solar nativo, casi durante todo el tiempo que le restaba de existencia. Fue profesor universitario en México (1906 - 1913), Estados Unidos, donde estuvo entre 1915 y 1916Argentina donde se vinculó a la revista Sur, de Victoria Ocampo y fueacadémico de Letras, EE.UU. otra vez, y República Dominicana.

Influencia en las letras argentinas[editar]

Pedro Henríquez Ureña
Su biografía y su relación con la cultura argentina carecen de una representación nítida en la imaginación argentina. Acerca de esta ausencia -podría afirmarse, indolencia y desaprensión, más ignorancia- Borges hipotetizó:
Yo tengo el mejor recuerdo de Pedro (...) él era un hombre tímido y creo que muchos países fueron injustos con él. En España, si lo consideraban, pero como indiano; un mero caribeño. Y aquí en Buenos Aires, creo que no le perdonamos el ser dominicano, el ser, quizás mulato; el ser ciertamente judío -el apellido Henríquez, como el mío, es judeo-portugués-. Y aquí él fue profesor adjunto de un señor, de cuyo nombre no quiero acordarme; que no sabía nada de la materia, y Henríquez -que sabía muchísimo- tuvo que ser su adjunto. No pasa un día sin que yo lo recuerde....
Ernesto Sabato, que también declara el ascendiente y magisterio sobre él del eximio dominicano, evoca en Antes del fin:
Se me cierra la garganta al evocarlo, esa mañana en que vi entrar a ese hombre silencioso, aristócrata en cada uno de sus gestos (...) Aquel ser superior tratado con mezquindad y reticencia por sus colegas, con el típico resentimiento del mediocre, al punto que jamás llegó a ser profesor titular de ninguna Facultad de Letras de Argentina.
Aún así, Ureña desplegó un papel decisivo en la vida académica argentina, que comenzó el año de su llegada al país, en1924. Primero en la Universidad de La Plata con el filósofo socialista Alejandro Korn, Raimundo Lida, el historiador José Luis Romero y el ensayista Ezequiel Martínez Estrada-, un año después junto al filólogo español Amado Alonso, quien invita a Ureña a trabajar en el Instituto de Filología y Literaturas Hispánicas, en la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires. Así con Ureña (y con Alonso en menor medida), entran al país los estudios hispanoamericanistas, filológicos, estilísticos y lingüísticos; métodos colocando al texto en el centro del análisis.
En 1925 obtiene una cátedra en el terciario no universitario Instituto Nacional del Profesorado Joaquín V. González.
A través de su relación con Rosa OliverMartínez EstradaEduardo Mallea y José Bianco y sus trabajos en Sur (su colaboración de 1942 en la publicación de Victoria Ocampo dictamina y justifica, por primera vez, el rango único de la obra de Borges en la literatura argentina), Ureña participa activamente en la construcción y modelado del universo cultural argentino, en los años 1930 y 1940.

Constructor cultural argentino[editar]

Al arribar al puerto de Buenos Aires, en 1924, Los Henríquez -su esposa, Isabel Lombardo Toledano y su pequeña hija Natacha- se alojan en una pensión de la calle Bernardo de Irigoyen, a pocas cuadras de la estación de trenes de Constitución. En los años sucesivos, Ureña concurre diariamente a Constitución para ir a la ciudad de La Plata (a 55 km) al término de sus clases en Buenos Aires. Es la misma estación, en un vagón, que Ureña súbitamente se desplomaría para morir.
Borges vuelve, en un prólogo y en un relato, y en diversas entrevistas, sobre la secuencia fatal que comprendió un radio de quince cuadras que Ureña recorrió desde la Editorial Losada (supervisaba una edición de una elección de clásicos) hasta la Estación Constitución, donde, sin agonía, moriría. Max Ureña, hermano de Pedro y también riguroso intelectual hispanista, escribió sobre el deceso repentino:
Apresuradamente se encaminó a la Estación de FF.CC. que lo conduciría a La Plata. Llegó al andén cuando el tren arrancaba y corrió para subir. Lo logró. Un compañero, el profesor Cortina, le hizo señas de un asiento vacío a su lado. Cuando iba a ocuparlo, se desplomó sobre él. Inquieto, Cortina al oír estertores, lo sacudió. No obtuvo respuesta, dando la voz de alarma. Un profesor de Medicina que iba en el tren, lo examinó y, con gesto de impotencia, diagnosticó el óbito.
También, Max, corriendo apresurado -llegaba tarde a la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras- falleció súbitamente en la escalinata de la casa de estudios.
Borges, prologando el volumen Obras Críticas de Henríquez Ureña, ofreció una versión de su muerte. Fue un recuerdo personal de un diálogo con el ensayista, pocos días antes de su muerte. Sin más, Borges hace jugar el vaticinio:
Yo había citado una página de Quincey, donde describe que el temor a la muerte súbita es una invención de la fe cristiana.
Ureña le contestó con otra figura de la muerte repentina repitiendo un terceto de la Epístola moral a Fabio, de Andrés Fernández de Andrada:
¿Sin la templanza viste tu perfecta
alguna cosa? ¡Oh muerte, ven callada
como sueles venir en la saeta!
Borges prosigue: «Después recordé, que morir sin agonía es una de las felicidades que la sombra de Tiresias promete aUlises». Y finaliza «No se lo pude decir a Pedro, porque a los pocos días murió bruscamente en un tren, como si alguien -el Otro- hubiera estado esa noche escuchándonos».

Otra evocación de Borges[editar]

«Tengo la impresión de que Henríquez Ureña -claro que es absurdo decir eso- de que él había leído todo, Todo. Y al mismo tiempo, que él no usaba eso para abrumar en la conversación. Era un hombre muy cortés, y -como los japoneses- prefería que el interlocutor tuviera razón, lo cual es una virtud bastante rara, sobre todo en este país, ¿no?».

Fuentes[editar]

  • El oro de los tigres, Jorge Luis Borges, (Art. «El sueño de Pedro Henríquez Ureña»), Emecé, 1972, p. 133
  • Antes del Fin, Ernesto Sabato, Seix Barral, 1988
  • Apologías y rechazos, Ernesto Sabato (Art. «Pedro Henríquez Ureña»), Seix Barral, 1977, pp. 53 a 77.

Pensamiento[editar]

Su obra crítica se caracteriza por la amplitud de los temas tratados y su ferviente deseo de demostrar la unidad e independencia espiritual de América. A este respecto se pueden citar: Seis ensayos en búsqueda de nuestra expresión(1928), Apuntaciones sobre la novela en América (1927) y Sobre el problema del andalucismo dialectal de América (1937).
Al respecto es válido citar Ernesto Sabato, quien fue alumno suyo en el colegio secundario dependiente de la Universidad de La Plata y quien años más tarde, en 1940, retomó sus relaciones con él:
«Este hombre que alguien llamó peregrino de América (y cuando se dice América en relación a él debe entenderse América Latina, esa teórica América total que la retórica de las cancillerías ha puesto de moda, por motivos menos admirables), tuvo dos grandes sueños utópicos; como San Martín y Bolívar, el de la unidad en la Magna Patria; y la realización de la Justicia en su territorio, así con mayúscula».
«Su vida entera se realizó, así como su obra, en función de aquella utopía latinoamericana. Aunque pocos como él estaban dotados para el puro arte y para la estricta belleza, aunque era un auténtico scholar y hubiera podido brillar en cualquier gran universidad europea, casi nada hubo en él que fuese arte por el arte o pensamiento por el pensamiento mismo. Su filosofía, su lucha contra el positivismo, sus ensayos literarios y filológicos, todo formó parte de sus silenciosa batalla por la unidad y por la elevación de nuestros pueblos».

Vida personal[editar]

Pedro estuvo casado con la mexicana de ascendencia italiana Isabel Lombardo Toledano (hermana de Vicente Lombardo Toledano) con quien tuvo dos hijas: Natacha y Sonia Henríquez Lombardo. Su abuelo paterno, Noel Henríquez Altías (1813–?), era un judío sefardí nacido en Curazao y descendiente de judíos expulsados de España que emigraron aHolanda.1 Su abuela paterna, Clotilde Carvajal Fernández (1819–1873), era hija del cubano Salvador Carvajal y la dominicana de ascendencia taína Juana Fernández, descendiente de los últimos indígenas que permanecieron en el dominio concedido al cacique Enriquillo.1

Ancestros[editar]

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
8. Juan José Henríquez
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
4. Noel Henríquez Altías (n. 1813)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
9. Clemencia Altías
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
2. Francisco Hilario Henríquez y Carvajal(1859–1935)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
10. Salvador Carvajal
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
5. Clotilde Carvajal Fernández (1819–1873)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
11. Juana Fernández
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
1. Pedro Nicolás Federico Henríquez Ureña
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
24. Carlos de Ureña
 
 
 
 
 
 
 
12. Francisco Ureña Mañón
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
25. Catalina Mañón
 
 
 
 
 
 
 
6. Nicolás Ureña de Mendoza (1822–1875)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
26. José Valerio de Mendoza
 
 
 
 
 
 
 
13. Ramona de Mendoza
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
3. Salomé Ureña Díaz (1850–1897)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
28. Ignacio Díaz
 
 
 
 
 
 
 
14. Pedro Díaz de Castro
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
29. Teresa de Castro Mañón
 
 
 
 
 
 
 
7. Gregoria Díaz de León (1819–1914)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
30. Domingo de León y Fajardo
 
 
 
 
 
 
 
15. Teresa de León y la Concha
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
31. María Florentina de la Concha y Hurtado de Mendoza
 
 
 
 
 
 

Distinciones[editar]

Se distinguió como crítico literarioensayistaperiodista, y prosista de gran vuelo. Es considerado uno de los humanistas más importantes de América Latina en el siglo XX. Su hija Sonia Hernández Ureña dejó plasmados recuerdos de la vida de su padre en Pedro Henríquez Ureña: Apuntes para una biografía (México, 1993). A su vez, Enrique Zuleta Álvarez escribió su biografía Pedro Henríquez Ureña y su tiempo. Vida de un hispanoamericano universal (1997). El cirujano René Favaloro lo evocó en su libro Don Pedro y la educación (1994).
La Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), de República Dominicana, lleva su nombre.

Obras[editar]

  • Horas de estudio (1910, París)
  • Nacimiento de Dionisios (1916)
  • En la orilla: mi España (1922)
  • La utopía de América (1925)
  • Apuntaciones sobre la novela en América (1927)
  • Seis ensayos en busca de nuestra expresión (1928)
  • La cultura y las letras coloniales en Santo Domingo (1936)
  • Sobre el problema del andalucismo dialectal de América (1937)
  • Plenitud de España (1940)
  • Corrientes Literarias en la América Hispana (1941)
  • El español en Santo Domingo (1940)

Ediciones críticas[editar]

  • Historia cultural y literaria de la América hispánica. Edición de Vicente Cervera. Verbum, Madrid, 2009

Referencias[editar]

  1. ↑ Saltar a:a b Jaime Read (23 de agosto de 2010). «Familias capitaleñas: Los Henríquez» (en español)Cápsulas Genealógicas (Santo Domingo: Hoy) (1/3). Consultado el 3 de febrero de 2014. «Este apellido se origina en la península Ibérica, tanto en Portugal como en España, de familias judías sefardíes que marcharon posteriormente hacia el norte, llegando a Holanda, a raíz de la expulsión de judíos luego de la Reconquista. De allí parten hacia las colonias neerlandesas del Caribe, llegando a Curazao. En la República Dominicana, el tronco de esta familia fue Noel Henríquez Altías (n. 25 diciembre de 1813), natural de Curazao (...) Se dice que Clotilde Carvajal, por el lado materno, tenía sangre de los últimos indios dominicanos que permanecieron en la población de Boyá, en el dominio concedido al cacique Enriquillo.».

Enlaces externos[editar]

miércoles, diciembre 24, 2014

espejismo de luna llena · Estadísticas › Público 17/12/2014 11:00 – 24/12/2014 10:00

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Bases del II Premio Internacional de Poesía Pilar Fernández Labrador

Navidad.




Navidad
sangre de distancia
muerta
sueños de luces
fantasía de colores
ruidos
y risas
y aquí
en nuestra mesa
y
yo
simplemente
compartimos
la desnudez
del hambre



 Domingo Acevedo.


martes, diciembre 23, 2014

Las fiestas navideñas son una falsa.

Las fiestas navideñas  son una falsa.

Las fiestas navideñas  son una falsa, como es falso el deseo de felicidad que casi todo el mundo manda y desea  los demás,  porque en esta época es donde más las personas que no tienen nada sufren porque económicamente no pueden ponerse a la altura del consumo que exige la época.

Una de cada siete persona en el mundo pasa hambre, eso quiere decir que mil millones de seres humanos todos los días se va a la cama sin comer nada, por la iniquidad de los países poderosos  que en su afán de acumular riquezas explotan a los países más débiles y destruyen la vida y el medio ambiente.

Es por eso que esta época llena de hipocresía no tiene ningún significado para mí, pero  si usted es feliz, fantástico, pero no se olvide que posiblemente a su lado existan personas que en esos días en donde la opulencia ofende la dignidad,  no tienen un pedazo de  pan para mitigar el hambre de sus hijos.
Domingo Acevedo.

23/12/14

Los planetas, como regalo de Navidad


22 de diciembre de 2014: Según el calendario, Navidad es el jueves 25 de diciembre. Para quienes observan el cielo desde el patio trasero, sin embargo, todo comienza antes. Su regalo de Navidad serán los planetas; y el espectáculo se inicia el 22 de diciembre.
El lunes anterior a la Navidad, cuando el Sol descienda, Venus y una Luna creciente súper delgada aparecerán desde el profundo crepúsculo, uno al lado del otro. Usted deberá tener una vista nítida del horizonte occidental para poder apreciarlos. El par estará cerca del Sol y, en consecuencia, se lo verá muy bajo en el cielo del atardecer.
splash
Una noche ideal para observar los “planetas de la Navidad” es la del 24 de diciembre, cuando la Luna pase por Marte. Los lectores que tengan telescopios pueden intentar buscar al cometa 15P/Finlay, de magnitud 9, el cual pasará únicamente a una fracción de grado de Marte en la víspera de Navidad. En la imagen superior, se muestra el cielo del sudoeste justo después del atardecer, el 24 de diciembre de 2014. Ver más mapas del cielo: diciembre 22232425, en idioma inglés
Si le cuesta hallarlos debido al resplandor del crepúsculo, intente observar en dirección Oeste-Sudoeste con los binoculares. La luz brillante de Venus y el borde nítido de la Luna creciente son una imagen digna de observar a través de la óptica.
Vaya afuera el martes 23 de diciembre por la noche. Dos noches antes de Navidad, encontrará que la Luna creciente estará mucho más alta y que será más fácil verla que la noche anterior. Ahora forma el punto central de una línea curva entre Marte y Venus.
La distribución en el cielo es hermosa, pero no más que la Luna misma. Mire en el interior de los “cuernos” de la medialuna que forma Luna; verá una imagen fantasmagórica de la Luna llena. Ese es el “Brillo de la Tierra” (la luz del Sol que se refleja desde las nubes de nuestro propio planeta hacia la Luna), que ilumina el terreno lunar oscuro y polvoriento. Algunas personas dicen que una Luna creciente con el Brillo de la Tierra es la vista más hermosa que existe en el cielo. Usted lo dirá.
Auroras Underfoot (signup)
El miércoles 24 de diciembre por la mañana, la Luna creciente se trasladará todavía más alto en el cielo para brindarnos una conjunción navideña con el planeta Marte. Si hay un objeto cilíndrico debajo de su árbol de Navidad, desenvuélvalo ahora. Usando un telescopio, puede ver el disco rojizo de Marte a solo unos pocos grados de las montañas y de los mares de lava endurecida de la Luna.
Durante la noche de Navidad, el 25 de diciembre, el espectáculo llega a su fin con una alineación final: la Luna, Marte, Venus y, si usted tiene una vista muy nítida del horizonte occidental, Mercurio, emergiendo desde el brillo del Sol.
Extra: Si ese telescopio era un GOTO, configure las coordenadas del cometa 2014 Q2, que fue descubierto hace apenas unos pocos meses por el cazador de cometas Terry Lovejoy, de Australia. Las noches cercanas a Navidad, el cometa “Q2”, como algunos lo llaman, resplandecerá justo al sur de Cirio, la Estrella del perro, produciendo un brillo que lentamente dará la posibilidad de verlo a simple vista. Este cometa verde podría ser una vista maravillosa si se lo observa con un telescopio de jardín.
Para obtener más información sobre las luces de navidad en el cielo, manténgase conectado con ciencia.nasa.gov.
Créditos y Contactos
Funcionaria Responsable de NASA: Ruth Netting
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Traducción al Español: Angela Atadía de Borghetti
Editora en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato: Angela Atadía de Borghetti

Muerte de Manolo Tavárez Justo y sus compañeros en Las Manaclas

Manolo Tavárez Justo y sus compañeros en Las Manaclas

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Articulo escrito por el Historiador Tulio H Arvelo, aparecido en la prestigiosa Revista Ahora, No. 737 de fecha 26 de diciembre del 1977, Pág.65 a68, el cual copiamos íntegramente, para el conocimiento de este hecho de la historia de nuestra nación, para aquellos que no tuvieron la oportunidad de leerlo en esa fecha.
El 21 de diciembre de 1963, el Dr। Manuel Aurelio Tavarez Justo (Manolo), y catorce compañero más perecieron en Las Manaclas. Inmediaciones de San José de las Matas a manos de efectivos del Ejercito Nacional. Según el parte oficial el grupo murió en combate. Pero sus compañeros sobrevivientes aseguran que fueron asesinados después de rendirse atendiendo un llamado que hizo por la Radio el ingeniero Manuel Tavarez Espaillat, miembro del Triunvirato en el poder prometiendo que se le respetaría la vida Tavarez Justo y sus compañeros habían iniciado un foco guerrillero el 26 de noviembre de 1963, conjuntamente con otros cinco grupos que operarían en. La Horma. Berrenda. Bahoruco. El Limón y Los Quemados, diseminados en el Norte, en el Este y en el Sur del territorio nacional
El motivo e la acción estuvo claramente expuesto en la Proclama al Pueblo, al decir ´la hora llama a la restitución y mejoramiento del régimen constitucional derogado por el golpe de Estado
Se refiere a la asonada que derrocó el gobierno constitucional del Presidente Juan Bosch el 25 de septiembre de 1963.
La proclama no limita el alcance del movimiento a esos objetivos. Considera que esas metas enriquecen las perspectivas de la revolución que nosotros auspiciamos. Más adelante aclara este concepto cuando dice ´y transformado este combate constitucional y antigolpista en una resistencia por la revolución reinvidicadora que es nuestra misión fundamental
El foco guerrillero de Las Manaclas, estaba compuesto por 29 combatientes de lo que solamente ocho salvaron la vida. A través de relatos de los sobrevivientes se conocen los últimos momentos en la vida de los mártires del 21 de diciembre del 1963. Aunque hay divergencia en sus versiones, todos coinciden en que a última hora decidieron acogerse a las garantías del ingeniero Tavárez Espaillat.
Un informe de Luís Peláez, sobreviviente de Las Manaclas rendido a la dirección del Movimiento Revolucionario 14 de Junio (1J4), publicado en la edición del 26 de febrero de 1973 de la revista ¡AHORA!, dice que el día 19 el estado de la tropa era de agotamiento progresivo. Los comestibles se habían terminado y los esfuerzos para abastecerse eran inútiles porque habían fallado las medidas tomadas antes de subir a las montañas
Los almacenamientos de provisiones habían desaparecidos y las bodegas y carnicerías instaladas en lugares estratégicos habían sido incautada por el gobierno. El día 20, sigue el informe, castigados por el hambre y el frió se planteo por primera vez considerar las garantías dadas por el Ingeniero Tavarez Espaillat. En una reunión celebrada en la noche, la mayoría opino que debían acogerse a ellas.
Cinco se opusieron aduciendo el temor de que las intenciones de los militares golpitas fueran contrarias a las aparentemente expresadas por el miembro del Triunvirato. Tampoco Tavarez Justo, era partidario de la entrega. La reunión se disolvió sin que se llegara a un acuerdo. La decisión final se tomaría al día siguiente. El 21 a las cinco de la mañana ya estaban en pie.
Aunque no se hizo una nueva reunión formal, las conversaciones entre grupos habían convencido a Tavarez Justo a decidirse por la entrega. Con esa adhesión comenzaron los preparativos para rendirse a las autoridades. A las 10.30 a.m., a José Daniel Ariza, Luís Peláez, Josesíto Crespo Polón y Pitifia, los cincos opuestos a la rendición, se le permitó marcharse.
En una entrevista hecha al doctor Emilio Cordero Michel, sobreviviente del grupo, en el número seis de la Revista ¿Qué?, en 1971, hay más detalles de las últimas horas de los héroes y mártires de Las Manaclas
Se acordó que la rendición se haría de día y ante un oficial del Ejército. Se comisionó a un grupo de comandado por Cordero Michel e integrado además por Leonte Schott Michel, Alfredo Peralta Michel, y Juan Ramón Martínez (Monchi) para que fueran a arreglar la entrega. A las cinco horas de camino se encontraron con un jeep del que se apearon dos soldados armados de ametralladoras. Uno abrió fuego matando en el acto a Schott Michel, a Peralta Michel y a Martínez. Cuando el soldado homicida recarga su arma para disparar sobre Cordero Michel, que había resultado ileso de sus primeras ráfagas el otro soldado se la quitó increpándolo de asesino y evitando que lo matara
En esa misma entrevista está el siguiente detalle. Fidelio Despradel, Marcelo Bermúdez, Juan García Arias (chanchan), y Domingo Bisonó (el guajiro), habían abandonado el grupo de Manolo el 15 al 16 a cumplir unas misión. Eso salvo la vida a los tres primero. El guajiro murió al ser reconocido en una bodega por el segundo alcalde del lugar. Allí fueron herido de una puñalada. Despradel, Bermúdez y García fueron capturados más tarde. Los caídos en Las Manaclas fueron Dr. Manuel Aurelio Tavarez Justo. Ing. Jaime Rafael Ricardo Socias. Dr. José Cabrera González. Juan Ramón Martínez (Monchi). Jesús Antonio Barreiro Rijo (Tony). José Daniel Fernández Matos. Ing. Rubén Días Moreno (Rudy). Agr. Domingo Sánchez Bisonó. Manuel de Jesús Founder Leonte Antonio Schott Michel Fernando Arturo Martínez Torres Antonio Filión (Manchao) Canoabo Abel Manuel de los Santos Reyes Días (Rayito) Alfredo Peralta Michel (Alfredito) Francisco del Carmen Bueno Zapàta Rubén Alfonso Marte Aguazo (Fonsito)
En la Horma, entre San José de Ocoa y Valle Nuevo, murieron. Hipólito Rodríguez Sánchez (polo). Jefe del grupo de los Quemados, Adolfo González y Negro Rodríguez de Jesús En esa misma fueron capturados. Arsénico Ortiz Fernández (cubano), Francisco Peralta Trinidad, Arturo Romero, José Rafael Pérez Modesto, Gonzalo Pérez Cuevas, José Altagracia Suazo, y la Dra. Carmen Lora Iglesias (Piky) En Loma Colorada, jurisdicción de San Francisco de Macorís Fueron capturados. José Chaljub Mejía, Luís Adolfo Domínguez, Dr. Abel Rodríguez del Orbe, José Anibal Guzmán, Cruz Peralta y Homero Hernández, (este último sería muerto años después por una patrulla de la Policía Nacional, en una calle de Santo Domingo) En el calvario de Nagua. Fueron capturados. Manuel de Jesús Checo, Dr. Nathanael Díaz González, Emil Elías Esmurdoc Ariza, Juan Lantigua Javier, Aquiles Reynoso Paulino, Oscar Edgard Cabral Rodríguez, Ramon Euclidez Morillo Martínez y Reyes Saldaña En Villa Nizao, Enriquillo Capturaron a. José Antonio Moquete Capell. Juan José Javier Reyes. Gil Alberto Pérez Rijo (Belisario). Lilo Coss Batista, Dr. José Dionisio Bautista Fabián, Ángel Luís Pertnella Ceballo (de nacionalidad española) y Federico Cuello Dávila El Fondo, Polo, Barahona. Fueron capturados el Ing. Jaime Capell Bello. Dr. Enrique Batista Gómez. José Hungría Sánchez. Raymundo Cuevas Sena y Nelio Hernández Bautista En la Región Este Murieron. Rafael Faxas Canto (pipe). Herniquillo Almanzar. Caqui Meléndez y Minaya Fernández En Pedro Sánchez Fueron capturados. El Dr. José Antonio Contando y Cristóbal Romás (Cristobita) En la Región Septentrional Murió Félix Jerónimo Escaño Peña y fueron capturados. Edmundo Díaz. Ing. Daniel Matías. Francisco Tello. Dr. Sostenes Peña Jáquez (más tarde muerto en el asalto a San Francisco de Macorís durante la Guerra de Abril de 1965) y el Dr. Juan Miguel Román (muerto heroicamente en el asalto al Palacio Nacional durante la Guerra de Abril de 1965) En Los Quemados, Bonao. Fueron capturados. El Dr. Juan José Matos Riveras. Marcelino Grullon Jiménez. Teódulo Radhames Guerrero, Dr. Bienvenido Aquino Pimentel, Benito Alejo German Vargas, Arquímedes Pagan Feliz, Eduardo Rosa Aristy, Ing. Manuel Lulo, Antonio Mirabal Jiménez, Julio Lora Genao, Freddy Reyes, Marcelino Antonio Rosado, José Romero Bello Suriñach, Julio Enríquez Montandón, Marcelino Antonio Vargas Jaquez, Zoilo Batista, Hugo Alberto García Muñoz, Ángel Rafael Abud y Manuel de Regla Medrano.
El motivo del fracaso es uno de los puntos más tratados en artículos,.entrevistas, y otros medios de publicidad por los sobreviviente del movimiento guerrillero Señalan muchos de los sobrevivientes ´ que el aislamiento de las masas fue un factor principal que impidió el triunfo. Así como la falta de una línea política, es decir la estrategia y la táctica para desarrollar la lucha guerrillera, estas consideraciones fueron expresadas por Emilio Codero Michel, y corroborada por Posesito Crespo, del frente de la Las Manaclas, que comandaba Manolo Tavarez Justo.
José Daniel Ariza, otro combatiente del Frente de Las Manaclas, acorde con la falta que significó la ausencia del apoyo popular abundando diciendo que la línea política que se siguió fue incorrecta y que el pueblo es el único sabio y si le indicamos un caminos errado no nos sigue, demostrándonos que estamos equivocados
Los cadáveres de los mártires de Las Manaclas fueron enterrados en una fosa común, la mayoría de ellos fueron sacados y trasladados a sus respectivas localidades donde eran oriundos. Manuel Aurelio Tavarez Justo, fundador del Movimiento Revolucionario 14 de Junio (IJ4), y Comandante Supremo de los Frentes Guerrilleros de noviembre del 1963, reposa en el cementerio de la ciudad de Salcedo, de la Provincia Hnas Mirabal, junto a su esposa Minerva Mirabal.
NOTA. Hemos querido refrescar la memoria a los dominicanos que vivieron esos momentos y a los jóvenes que solo le ha llegado con muchas distorsiones esta heroicas jornadas de hombres y mujeres que sintieron que la libertad de esta nación había sido mancillada por el gorilismo imperante en esa época, sintiendo el llamado de la patria, no el llamado que se le quiere atribuir a tránsfugas. El valor de estos que ayer siguieron a unos de los hombres con mayor sentimiento y quien fuera cobardemente asesinado por las hordas sangrientas del gorilismo de ese entonces. El valor de aquellos al igual que los inmortales de las jornadas de Constanza, Maimón y Estero Hondo. Recordemos siempre a nuestros héroes
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