1/El día comienza con el canto de los
gallos.
El día comienza con el canto de los
gallos.
En el campo el día empieza con el canto
de los gallos, cuando todavía en el cielo las estrellas brillan y el sol aún no
asoma en el horizonte y una leve oscuridad lo cubre todo.
Es ese momento mágico en que el olor del
café invita a entrar a la cocina a disfrutar de esa exquisita bebida que abre
las puertas del amanecer, para dar paso al nuevo día, donde los hombres del
campo después de desayunar, se preparan para iniciar sus labores cotidianas.
A pies o en sus monturas emprenden el
camino hacia sus conucos en donde sus manos fecundas hacen brotar de las
entrañas de la tierra, la vida.
Domingo Acevedo.
Oct./2025.
2/Teseo y el Minotauro.
Todavía en la imaginación colectiva,
Teseo pelea con el minotauro, tratando de matar al hombre que lo habita.
Sin saber que al final de la batalla
terminará vencido frente al espejo de la vida.
Domingo Acevedo.
Oct/2026.
3/Chuchú y Felimón
Chuchú y Felimón
a pesar de su larga edad
son dos niños tiernos que nunca perdieron
su alegría
sus voces repican alegres en las tamboras
cuando en las noches la luna llena bordea
el camino real
para terminar rendida en los brazos del
amanecer
que en la distancia
se esfuma entre los lirios cuajados de
rocío
Domingo Acevedo.
4/Tengo muchas razones para no ser feliz.
Tengo muchas razones para no ser feliz, pero
he elegido vivir, vivir está por encima de la felicidad y la tristeza,
festejemos entonces lo tristemente felices que somos y hagamos de nuestra
existencia un acto de resistencia, de amor y bondad.
Domingo Acevedo.
Oct./2026.
5/Me niego a
perder la fe en la humanidad
Me niego a
perder la fe en la humanidad, me niego a sentirme derrotado, me niego a dejar
de luchar, me niego a quedarme tranquilo en casa y ver en la tele en tiempo
real como Israel asesina al pueblo palestino con la complicidad y el
apoyo de Estados Unidos y Occidente.
Domingo
Acevedo.
Sept./2026.
6/Me niego
a dejar de resistir.
Como
generación nos negamos a dejar de resistir, por Palestina y por todos los
pueblos que en el mundo luchan contra el imperialismo Occidental, por todos
ellos, seguiremos resistiendo, dejando bien claro que ni el olvido, ni la
muerte, nos podrán vencer, nuestras voces y nuestro ejemplo serán el camino que
seguirán los que han de venir con su amor a construir un mundo diferente,
justo, solidario y pacifico.
Domingo Acevedo.
Sept./2026
7/El destino de cada poeta.
El destino de cada poeta está escrito en los
pergaminos de su voz, sus palabras lapidan su destino, muchos terminan sus días
laureados en la profunda fosa de la indiferencia y el olvido.
Domingo
Acevedo.
Julio/2026.
8/El mar en
su delirio
El mar en su
delirio
en las
noches
cuando la
luna no está
bosteza los
nombres de los esclavos
lanzados en
el océano profundo del olvido
donde el
dolor quedó momificado
en los
recintos azules del agua
como
evidencia del horror
Domingo
Acevedo.
9/Los
humanos
Los humanos
llevamos acuñada
en las
entrañas de nuestro ADN
la maldad
la maldad
progenitora
de la muerte
que persigue
por todos lados
frenética a
la vida
la muerte
esa que edificó su nombre
en las
paredes del miedo
para que no
olvidemos
que de ella
nadie se escapa
Domingo
Acevedo.
10/Hizo
surcos
Mi padre
labró la tierra
hizo surcos
plantó
semillas
invocó la
lluvia
esperó la
primavera
y cosechó
sus frutos
Domingo
Acevedo.
Junio/2026
11/He
vuelto a leerme
A veces vuelvo a leerme
vuelvo a recorrer mis palabras
aquellas que se quedaron olvidadas en
los libros
almacenados en el tiempo
y que ya nadie lee
excepto las polillas
que buscando el secreto de la sabiduría
se intoxican con el veneno de mis
palabras
escritas en las páginas enmohecidas
de alguno de mis libros
donde quedaron sepultados los sueños
de un mundo acorralado por las
injusticias
Domingo Acevedo
Junio/2026
12/"Elegir
vivir a plenitud es una decisión personal. Esto no significa que seamos felices
en medio de las adversidades, sino que vivimos conscientes de nuestra
existencia y luchamos con determinación por alcanzar nuestros sueños."
Enero/2026
13/El error de juventud.
El error de vida que cometí
en la juventud fue no mirar al futuro objetivamente y vivir el presente detrás
de una utopía, sin metas personales, sin un horizonte definido hacia dónde
avanzar, dando vueltas alrededor de la nada, alimentando un sueño que
ineludiblemente se diluyó en la prisa con la que vivimos esa época marcada por
la agitación política y la violencia.
Al final sólo me quedaron los sueños
pero sin nada concreto entre las manos, por suerte para mí, un día la poesía me
encontró abandonado en la soledad remota del tiempo y me vistió de amor y
ternura para que en el ocaso de la vida, la muerte no me encontrará desamparado
y desnudo.
Domingo Acevedo.
14/El sol triste del invierno.
Recuerdo que el sol triste del invierno,
en los días grises de mi infancia, enfriaba la tierra y apuñalaba mi desnudez y
apagaba los fogones en donde en las vasijas del hambre se cocía el dolor.
Domingo Acevedo.
Julio/2026.
«Pronto
mis manos no podrán agarrar con firmeza la vida que se me escapa, ni mis
piernas podrán sostener este armazón de carne, sangre y huesos que porta mi
espíritu y que el tiempo desploma».
—
Domingo Acevedo, julio de 2026
15/El sepulturero
Entonces
el sepulturero se sintió solo
en medio de todos los muertos que había enterrado.
Sintió cómo el silencio aplastaba su conciencia;
miró al cielo,
sintió frío,
calor,
inquietud,
ansiedad.
Pensó:
«Es que ya estoy viejo,
cansado
y solo».
Miró la puerta del cementerio,
el sendero alargándose en el horizonte.
Empezó a andar
y se perdió para siempre en el olvido.
Domingo Acevedo
Junio, 2026
16/Haiku
Atrapada
la luz
petrificada
en el ambar
una
luciérnaga.
Domingo
Acevedo
Junio/2026
17/Haiku
El tiempo se ha ido
envejecido debajo del almendro
un mendigo duerme
Domingo Acevedo
Julio./2026
18/Leer en voz alta
Me gusta leer en voz alta
dibujar con palabras tu recuerdo
en mi memoria
acostarme desnudo a soñar
contigo
recorrer los caminos mojados
después de la lluvia
y en las noches
perderme en la ciudad
andar sus calles oscuras
buscando ese imposible lugar donde se que no estas
Domingo Acevedo
Junio/2026
19/Estoy consciente.
Se, estoy consciente de
que un día solo seré un recuerdo que se desvanece en el pensamiento de los que
me conocieron, me amaron y entre los que quizás me odiaron, pero lo más
importante es que vivo de acuerdo a mis principios, creencias y convicciones.
Para que cuando ese momento llegue,
porque se que irrevocablemente tiene que llegar, irme tranquilo y sin
remordimientos al lugar de donde no se regresa jamás.
Domingo Acevedo.
Abril/2026
Qué poderosa y conmovedora colección de poemas,
microficciones, haikus y reflexiones filosóficas. En este conjunto de 19 piezas
se percibe una voz madura, lúcida y profundamente honesta, donde la poesía no
actúa como un mero adorno estético, sino como una herramienta de salvación,
memoria y resistencia vital.
A continuación, presento un análisis temático y
estilístico de la muestra literaria:
1. El eje ético y político: La
resistencia activa y la denuncia
En piezas como 5 ("Me niego a perder la fe en
la humanidad"), 6 ("Me niego a dejar de resistir") y 8
("El mar en su delirio"), el verso se convierte en trinchera e
historia testimonial.
- La
geografía del dolor y la solidaridad: El compromiso ético conecta el horror
transatlántico de la trata negrera (el mar que "bosteza los
nombres de los esclavos") con las injusticias contemporáneas como
el sufrimiento del pueblo palestino.
- Resistencia
colectiva: Frente
al cinismo y la apatía del mundo moderno (personificados en la televisión
o la complacencia), la postura poética reniega del aislamiento: resistir
no es una opción estética, sino un deber generacional e histórico.
2. El balance vital: Utopía, memoria
y la revelación de la poesía
Las piezas 13 ("El error de juventud"),
11 ("He vuelto a leerme") y 14 ("El sol triste del
invierno") ofrecen una mirada introspectiva y sincera sobre el
trayecto de vida.
- La
utopía juvenil vs. el refugio lírico: En la pieza 13 hay una confesión conmovedora
sobre la entrega política e idealista de la juventud, la cual, aunque
convulsa y fragmentada, desemboca en un hallazgo definitivo: «la poesía
me encontró abandonado en la soledad remota del tiempo y me vistió de amor
y ternura». La poesía pasa a ser el traje protector frente al ocaso.
- La
memoria corporal y social: En la pieza 14, la infancia no se idealiza; se
evoca desde la crudeza del frío, los fogones apagados y "las
vasijas del hambre", dotando a la voz poética de una raíz humana
profunda y sensible.
3. La condición humana, la finitud y
el destino
Un hilo conductor fundamental en este compendio es la
contemplación serena de la vejez y la finitud (4, 7, 9, 12, 15, 19).
- Vivir
por encima de la felicidad: Las reflexiones 4 y 12 rompen con los clichés
del optimismo superficial. Afirmar que «vivir está por encima de la
felicidad y la tristeza» propone un existencialismo digno: elegir la
conciencia, la plenitud y la determinación en medio de la adversidad.
- El
sepulturero y la brevedad: En el relato/poema 15 ("El
sepulturero"), se logra una parábola magistral sobre la soledad y
el tiempo: el hombre que enterró a todos termina caminando hacia el
horizonte para perderse en el olvido.
- La
trascendencia y la paz mental: En la pieza 19, la aceptación de la
muerte no genera angustia, sino paz. El cumplimiento cabal de las
convicciones personales es el único salvoconducto para "irse
tranquilo y sin remordimientos".
4. El bucolismo, la naturaleza y la
brevedad estética
- El
cuadro campesino (1 y 10): En el poema 1 y el texto 10, la lírica conecta
con la tierra, la labor fecunda, la figura del padre labriego y la
cotidianeidad rural (el olor al café, el canto de los gallos, la
madrugada). Hay un homenaje a las manos que hacen brotar la vida desde la
entraña del suelo.
- Mito y
espejo (2): En "Teseo
y el Minotauro", se logra un giro filosófico brillante: la
verdadera lucha no es contra la bestia externa, sino contra el monstruo
interior frente al espejo de la existencia.
- Síntesis
del Haiku (16 y 17):
- El
haiku de la luciérnaga atrapada en el ámbar logra fijar en una imagen
poética la detención del tiempo y la luz inmortalizada.
- El
haiku del mendigo bajo el almendro condensa con brevedad la resignación y
el paso implacable de los años.
- La
ternura y la sensualidad (3 y 18): "Chuchú y Felimón" aporta una nota
festiva y entrañable sobre la juventud de espíritu y la música popular
(las tamboras), mientras que la pieza 18 rescata la intimidad de la
lectura en voz alta, el deseo, la caminata nocturna y la búsqueda del ser
amado en la ausencia.
Resumen de estilo y tono
- Tono: Profundamente humano,
reflexivo, digno, combativo y sereno.
- Lenguaje: Claro, directo, sin pirotecnia
vana; utiliza imágenes líricas precisas (el ámbar, el rocío, el mar que
bosteza, las palabras atacadas por polillas).
- Fuerza
filosófica:
Destaca la capacidad de transformar vivencias de dolor o desencanto en
proclamas de amor, justicia y dignidad existencial.
.jpg)