lunes, octubre 19, 2026



Tomas Hernandez

El poeta, escritor, ensayista, conferencista, crítico literario, cuentista, médico pediatra, director hispitario, catedrático, humanista y editor:

MARIANO JOSÉ LEBRÓN SAVIÑON
🇩🇴
Falleció el 18 de octubre de 2014, el centro hispitario Plaza de la Salud, Ensanche La Fe, Santo Domingo, Distrito Nacional, República Dominicana, a la edad de 92 años.
Mariano José, fue el segundo de los cinco hijos procreados, por el matrimonio formado entre:
José Lebrón Morales.
1868–1945
Rosa Cándida Saviñón Pérez.
Los hermanos de Mariano José fueron:
Jose Angel Lebrón Savinon.
1917–1998
Rosa del Carmen Lebrón Saviñon.
1927–2014
Carlos José Lebrón Saviñon.
- 2004
Adolfo Lebrón Saviñon.
Mariano José, completó su educación primaria en la Escuela Salomé Ureña, del sector San Carlos y secundaria en la Escuela Normal de Varones República de Chile, en el mismo sector de Santo Domingo, donde se graduó de Bachiller en Ciencias Físicas y Naturales. Desde los doce años escribió poemas y a los 14 realizó su primer ensayo.
En 1940, Mariano Lebrón se matriculó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Santo Domingo.
En 1943, Mariano Lebrón fue el creador de la poesía sorprendida y el Movimiento del mismo nombre.
Mariano José, se graduó en 1946, realizó la pasantía de ley en el poblado de Elías Piña en la frontera, posteriormente viajó a Buenos Aires, Argentina, dónde realizó la especialidad en pediatría en 1949.
De regreso a Ciudad Trujillo, Mariano fue designado director del Hospital de la Caja Dominicana de Seguros Sociales, también ejerció la pediatría en el Hospital de niños Ramfis (posteriormente Hospital infantil Angelita) el Hospital Padre Billini en Zona Colonial y fue catedrático en la Universidad de Santo Domingo.
El 14 de junio de 1952, Mariano José contrajo matrimonio con:
María Teresa Hernández Paradas.
1934-
Procrearon tres hijos:
José Oscar Lebrón Hernández
1953 -
Mario José Lebrón Hernández.
1956 -
Teresa Josefina Lebrón Hernández.
1960 -
El 5 de abril de 1962, Mariano José fue miembro fundador de la Asociación de Escritores y Periodistas ADPE junto a:
Rafael Molina Morillo.
1930 - 2017
Salvador Alfredo Pittaluga Nivar.
1933 - 2006
Rafel Herrera Cabral.
1912 - 1994
Emilio Rodríguez Demorizzi.
1904 - 1986
Además de otros escritores y periodistas dominicanos. Durante varios años fue presidente del Jurado de los premios Caonabo de Oro, que organiza la Asociación de Escritores y Periodistas Dominicanos (ASEPED) como se llamó la ADPE tiempo después
Después del asesinato del dictador:
Rafael Leónidas Trujillo Molina "Chapita".
1891-1961
La Universidad de Santo Domingo, siguió siendo el centro político de oposición a los remanentes del trujillismo y la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) comenzó una purga de los trujistas en la universidad y cuando la situación se convirtió en una guerra entre las autoridades universitarias y el gobierno estudiantil, la situación se prolongó hasta después de la guerra de abril de 1965.
Mariano José y otros catedraticos, fueron expulsados de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y el 21 de abril de 1966, junto a otras personalidades fue de los fundadores de la Universidad Nacional Pedro Henriquez Ureña, donde además fue también catedrático.
Mariano Lebrón se destacó como miembro de la Sociedad Dominicana de Pediatría, Maestro de la Medicina Dominicana y miembro emérito de la Academia Dominicana de Medicina.
Mariano José, fue uno de los poetas más destacados del movimiento "Poesía Sorprendida", colaboró con la Academia Dominicana de Medicina el Instituto Duartiano, realizando para ambas instituciones, grandes y significativos aportes. Además de su amplia producción poética, Mariano José es autor del libro:
"Historia de la cultura dominicana"
Durante su destacada labor como médico e intelectual Marino José cosechó muchos reconocimientos:
Comendador de la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella.
Caonabo de Oro, 1988.
Premio Nacional Vasconcelos del Frente Hispanista de Afirmación de México, 1992.
Premio Nacional de Literatura de la República Dominicana, 1999.
Premio Joaquín Balaguer de Poesía.
Orador del Premio Príncipe de Asturias, otorgado por el Príncipe Felipe de Borbón y Grecia.
Mariano José, contrajo matrimonio por segunda vez con:
Evangelina Jiménez García.
1922–2014
Procrearon tres hijos.
Guillermo José Lebrón Jiménez.
1971
Wanda Josefina Lebrón Jiménez
Eduardo José Lebrón Jiménez.
Durante 26 años, de 1984 a 2006, Maríano Lebrón fue el presidente de la Academia Dominicana de la Lengua.
Mariano Lebrón fue ingresado en agosto de 2014, a un centro hospitalario en Santo Domingo, aquejado de complicaciones de salud.
Mariano José Lebrón Saviñon, nació el 3 de agosto de 1922, en el sector de Santa Bárbara, ciudad colonial, Santo domingo Distrito Nacional, República Dominicana.

Decir que los dominicanos no tenemos historia es desconocer una parte fundamental de la historia del Caribe y de América.

 







Decir que los dominicanos no tenemos historia es desconocer una parte fundamental de la historia del Caribe y de América. Tanto la República Dominicana como Haití tienen una historia propia, compleja y profundamente relacionada, marcada por la colonización, la esclavitud, las luchas por la libertad y la formación de sus respectivas naciones.

La historia dominicana no comienza con la independencia de 1844. Tiene raíces mucho más antiguas:

  • Antes de 1492: la isla estaba habitada por pueblos taínos, con sus propias estructuras sociales, creencias, costumbres y formas de organización.
  • 1492: Cristóbal Colón llegó a la isla, que los españoles llamaron La Española. Comenzó un proceso de colonización que transformó radicalmente la vida de sus habitantes.
  • Siglos XVI y XVII: Santo Domingo se convirtió en uno de los primeros centros de la colonización española en América. También hubo resistencia indígena, esclavitud africana y formación de nuevas comunidades y expresiones culturales.
  • 1697: España reconoció formalmente el dominio francés sobre la parte occidental de la isla, antecedente territorial del actual Haití.
  • 1822-1844: el gobierno haitiano de Jean-Pierre Boyer gobernó toda la parte oriental de la isla durante 22 años.
  • 27 de febrero de 1844: los dominicanos proclamaron su independencia y establecieron la República Dominicana.
  • 1863-1865: la Guerra de la Restauración defendió nuevamente la soberanía dominicana frente a la anexión a España.

Estas etapas están documentadas por la propia Cancillería dominicana y por la Academia Dominicana de la Historia.

¿Y qué ocurre con la historia haitiana?

Haití tiene una historia extraordinaria, especialmente por su Revolución, que culminó con la independencia en 1804 y la abolición de la esclavitud en su territorio. Ese acontecimiento fue de enorme importancia para la historia mundial. Pero reconocer la grandeza de la historia haitiana no exige negar la historia dominicana. Ambas naciones tienen procesos históricos distintos, aunque profundamente entrelazados.

También es importante no generalizar: no todos los haitianos piensan igual, del mismo modo que no todos los dominicanos pensamos igual.

Mi conclusión es esta: la historia dominicana no necesita borrar la historia haitiana para tener valor, ni la historia haitiana necesita borrar la dominicana para ser reconocida. Los hechos históricos, los documentos y las luchas de ambos pueblos hablan por sí mismos.

La historia dominicana tiene razones de sobra para ser defendida, y uno de los errores más frecuentes en estas discusiones consiste en confundir la historia de toda la isla de La Española con la historia particular de cada uno de los dos pueblos que hoy la comparten.

Hay hechos históricos que conviene poner sobre la mesa, con fechas y documentos, porque la mejor manera de defender nuestra identidad es conocerla profundamente.

1. Santo Domingo fue la cuna de muchas instituciones de América

 

La primera catedral de América

La Catedral de Santo Domingo, cuya construcción comenzó en 1521 y que fue consagrada posteriormente, es reconocida como la primera catedral del continente americano.

 

Es el primer hospital de América

El Hospital San Nicolás de Bari, fundado a comienzos del siglo XVI, es el primer hospital establecido en el continente.

 

La primera universidad del continente, según la tradición institucional dominicana

La Universidad Santo Tomás de Aquino recibió la bula papal In Apostolatus Culmine en 1538. La UASD se considera su continuadora histórica. La precedencia universitaria requiere matices porque también hubo instituciones educativas coloniales cuya condición jurídica y fecha de funcionamiento se discuten.

Santo Domingo fue, además, una de las primeras ciudades europeas establecidas de manera permanente en América. Su importancia histórica es indiscutible.

2. ¿Estaban los haitianos en la isla antes que los dominicanos?

Aquí hay que distinguir entre la presencia de los pueblos y la existencia de las naciones actuales.

Antes de la llegada de los europeos, la isla estaba habitada por pueblos indígenas, principalmente taínos. No existían todavía ni la República Dominicana ni Haití como Estados nacionales.

La colonización francesa de la parte occidental se desarrolló durante los siglos XVII y XVIII. En esa colonia, llamada Saint-Domingue, los franceses llevaron por la fuerza a cientos de miles de africanos esclavizados para trabajar en las plantaciones. Sus descendientes constituyeron una parte fundamental de la población que luchó por la independencia haitiana, proclamada en 1804.

Por tanto, hay una precisión histórica esencial: los antepasados africanos de gran parte de la población haitiana fueron llevados a la isla durante la época colonial, pero el pueblo haitiano nació de un proceso histórico propio, con raíces africanas y caribeñas, que culminó en su revolución y su independencia. Eso no significa que los haitianos actuales sean extranjeros en sentido personal ni que carezcan de una historia nacional legítima.

Tampoco significa que los dominicanos seamos haitianos. La identidad dominicana se formó a través de siglos de historia en la parte oriental de la isla, con influencias indígenas, españolas, africanas y de otros pueblos.

3. La diferencia entre la historia de la isla y la historia de las dos naciones

La UNESCO reconoce expresamente que Santo Domingo fue el lugar donde se establecieron instituciones pioneras de América, entre ellas la catedral, el hospital y la universidad.

Eso es parte del patrimonio histórico dominicano y americano. Al mismo tiempo, la Revolución haitiana de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX constituye otro capítulo fundamental de la historia de la isla.

Ninguno de esos hechos anula al otro.

Mi posición es clara: un dominicano no necesita negar la historia de Haití para defender la suya, y ningún haitiano puede borrar legítimamente la historia dominicana. La mejor defensa de nuestra identidad es conocer los documentos, las fechas y los acontecimientos, sin tergiversarlos ni convertir las diferencias históricas en desprecio hacia un pueblo entero.

Y hay algo más que merece recordarse: la historia dominicana no se limita a las primeras instituciones coloniales. También incluye la resistencia indígena y africana, la formación de nuestra cultura criolla, la independencia de 1844, la Restauración de 1863-1865 y la construcción de nuestra identidad nacional.

 

LA HISTORIA DOMINICANA NO SE BORRA

La República Dominicana tiene una historia propia, extensa y documentada. Una historia que comenzó mucho antes de la proclamación de nuestra independencia en 1844; una historia de raíces indígenas, herencia española, aportes africanos, luchas, sacrificios y resistencia.

Santo Domingo fue cuna de instituciones pioneras del continente americano. En esta tierra se desarrollaron acontecimientos que marcaron la historia de América y se forjó, a través de los siglos, una identidad nacional propia.

Respetamos la historia del pueblo haitiano, sus luchas y su derecho a preservar su identidad. Pero ese respeto debe ser mutuo. Reconocer la historia de Haití no significa desconocer la dominicana, así como compartir una misma isla no significa tener una misma nacionalidad, una misma cultura ni una misma trayectoria histórica.

¡Dios, Patria y Libertad!

 

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