A los artistas marciales que alocadamente van tras reconocimientos, grados, títulos, medallas, trofeos, egos, debemos decirles que equivocaron el camino, que el horizonte de un verdadero artista marcial, está en la derrota de sus propias vanidades, para que al mirarse al espejo de sus derrotas, se vean disminuidos en sus egos, postrados ante sus propios yo.
Solo cuando esto suceda podrán entender que la esencia de las artes marciales está en la capacidad que tengamos para asimilar las enseñanzas de nuestros maestros con humildad y devoción, traducida en amor y respeto al prójimo y no en la vanidad de los grados, los títulos, las medallas, los trofeos, ni en la gloria del podio,
Domingo Acevedo.
Abril/2026.
