de cuajo de raíz de brote en sesgo
de ¿importa cómo?
canta la cigarra
y anuncia la lluvia que no vendrá
el libro de cabecera señala un mapa
con desorden de fechas
el cono invertido mirando al sur
al sur del sur del continente
valga la redundancia
es mi país
de su bosque nativo regresan los muertos
a morirse de veras
como dioses hundidos en la piedra
con su insepulta tiara
wichis hijos de tokwaj
womchä lluvia tichunhayaj memoria humnhayaj amor
(demasiadas consonantes)
Libertad agazapada en la hierba y el agua
un cacique murmura pupila al cielo
nunca escuché algunos pastores que rezan al padre sol nunca se acuerdan de la luna
jamás de una estrella
toquen a mi puerta
señalen el cielo desde sus palmas
hace frío
en esa piel que hubieron
y la verdad nos hará reino
tierra no es territorio
es la madre tierra que no se vende
dos aves sobrevuelan el espacio
solo nos prestaron un páramo que ya era nuestro
su boca oblicua bajo el sol
y su mansedumbre en abalorio de gestos
yo no soy blanco soy indígena
hemos nacido algarrobo y algarrobo
vamos a morir
no hay cruces ni sepulturas
solo mojones a punta de flechas
cortezas de caldén
lapacho abierto entre sus muslos
pronto
hay que parir vocablos
atacama, comechingón, chané, charrúa, chorote, chulupí
diaguita, guaraní, guaycurú, huarpe, kolla, mocoví,
pilagá, quechua, ranquel, ona, tapiete, tehuelche, toba,
Qom, tonokoté, vilela, wichí
su palabra fue antes que el sonido
en el principio era su voz
Vilma Sastre.
