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martes, junio 09, 2026

Manfredo Casado, el guerrillero olvidado.




Manfredo Casado Villar, otra víctima de los 12 años de Balaguer. En su fecha natalicia


Manfredo Casado Villar nació en el Distrito Municipal de El Pinar en la provincia San José de Ocoa. 


Desde muy joven se integró a la lucha que libraban los campesinos por reivindicar su derecho a una vida digna. 


Se incorporó a los grupos que luchaban contra la dictadura ilustrada que encabezó el Dr. Joaquín Balaguer Ricardo en el tenebroso período de los 12 años.


Trabajó con los campesinos y formó parte de las unidades de resistencia armada que se desarrollaron en las comunidades de San José de Ocoa. Se radicó en la zona de los Martínez, un lugar de difícil acceso donde desarrolló una intensa labor de orientación política y trabajo comunitario. 


Los Martínez se han caracterizado por ser, conjuntamente con la comunidad de Parra luchadores por la distribución de la tierra y la organización social de los comunitarios.


Salió del país con destino a Cuba y se integró a los grupos en el exilio. La tierra de Martí, de Maceo y de Fidel le cobijó y en ella se integró a la unidad guerrillera que dirigió Claudio Caamaño Grullón con quien llegó al país en 1975, conjuntamente con Toribio Peña Jáquez. 


Este destacamento guerrillero se internó en las montañas y tras una tenaz persecución de las fuerza balagueristas, dos de los expedicionarios fueron apresados sin oponer resistencia en la zona de San Cristóbal.


La oficialización de la noticia por parte de las Fuerzas Armadas a principios de junio sobre la presencia en suelo patrio de Claudio Caamaño, Toribio Peña Jáquez y Manfredo Casado Villar activó los cuerpos represivos. Se agudizó la represión y se inició la cacería de los expedicionarios. Tanto Claudio como Peña Jáquez eran veteranos de la Guerra de Abril de 1965 y de la Guerrilla de Caracoles de 1973, comandada por el coronel Fracisco Alberto Caamaño Deñó. Manfredo era un experimentado dirigente revolucionario de San José de Ocoa.


Los revolucionarios fueron transportados al país por tres puertoriqueños que fueron apresados y condenados a 5 años de trabajo público. Balaguer los indultó en noviembre del mismo año,(Listín Diario 18-12-1975). Queda pendiente aclarar los vínculos de los guerrilleros en el país, así como las fuerzas políticas que los apoyaron. 


Cabe aclarar que ninguna fuerza se atribuyó el patrocinio de la expedición y los principales líderes negaron cualquier vinculación con los guerrilleros. Una vez más.


Fernándo Infante, citando en la prensa de la época, refiere que el 3 de octubre , Claudio y Toribio fueron capturados en forma pacífica en un campo de San Cristóbal, luego de movilizarse en esos lugares desde su desembarco.


Según reseña El Nacional del 6 de octubre de 2009, Casado Villar cayó abatido el 8 de octubre de 1975, luego que la Policía le tendiera una emboscada donde también cayeron su hermano Milcíades, José Antonio Beato, y Francisco Antonio Estrella, choferes afiliados al desaparecido Unión Nacional de Choferes Independientes (Unachosín).


La muerte de Manfredo y sus acompañantes se produjo el 10 de octubre en la sección de Lucaz Díaz, en San Cristóbal. Según versiónes el guerrillero olvidado se había roto varias costillas en las montañas y se refugió en la zona de Sabana Buey en Peravia ,desde donde se planeó su entrega, bajo garantía de respetarle la vida. Traicionados, según algunos testimonios, fueron interceptados por las fuerzas represivas y asesinados


Conforme a los medios de la época, los agentes del Servicio Secreto de la Policía que dirigieron la operación , ocupaban el carro placa 04737 de Radio Patrulla, y los cuatro cadáveres fueron levantados ante la presencia del doctor Rafael Encarnación Uribe, Fiscal de San Cristóbal, en compañía del médico legista quienes ordenaron que fueran trasladados a la morgue del hospital Juan Pablo Pina , pero los cuerpos de los tres acompañantes de Manfredo fueron llevados al hospital militar Litghow Ceara y posteriormente entregados a sus familiares, mientras que el cadáver del ex guerillero fue retenido por las autoridades policiales y nunca revelaron su destino final. (El Nacional, 6/10/2009)


Hasta la fecha no se tiene certeza del paradero de los restos de este aguerrido revolucionario. Olvidado por la historia, su pueblo, su país, sus amigos. Sus restos descansan en algún lugar ignorado de la tierra que le vio nacer, abonando con su cuerpo el espíritu rebelde de su amada Quisqueya. 


Algún día levanteremos las rocas que resguardan los restos , del heroico patriota ocoeño.


Texto: Fabián Diaz