Páginas

domingo, abril 19, 2026

Reflexiones sobre la Crisis Migratoria y la Soberanía Dominicana






​Respecto al grave problema de la inmigración haitiana hacia territorio dominicano, es preciso señalar la complicidad de la actual gestión gubernamental, la cual se suma a la de administraciones anteriores. 

Sobre ellas recae la responsabilidad de la situación actual con los extranjeros ilegales y de un futuro incierto que no augura bienestar para la República Dominicana. 

Hemos alcanzado un punto crítico donde establecer controles migratorios eficaces resulta extremadamente complejo para salvaguardar a la nación de lo que se perfila como una catástrofe.

​El plan de fusión o unificación de la isla avanza hoy con más fuerza que nunca. Esta tendencia se ha intensificado a raíz del magnicidio del presidente haitiano, evento que desestabilizó profundamente a ese país y dio origen al fenómeno de las bandas armadas. Dichos grupos, promovidos y financiados por las élites haitianas, buscan hundir a su nación en un caos deliberado para forzar una emigración masiva, teniendo como destino principal la República Dominicana.

​Por otro lado, el negocio derivado de la migración, la corrupción en la guardia fronteriza y el manejo de los consulados dominicanos en Haití representan una estocada mortal a nuestra identidad nacional y, sobre todo, a nuestra soberanía.

​Es imperativo establecer que este plan de fusión forzada es un adefesio histórico. Dada la marcada rivalidad y las profundas diferencias en idioma, religión, costumbres y cultura que separan a ambas naciones, un intento de integración de esta naturaleza solo podría desembocar en un conflicto violento y lamentable.

​Domingo Acevedo Abril, 2026